El expresidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. y asesor presidencial Demian Reidel quedó formalmente imputado en la causa que investiga el escándalo por los gastos realizados con tarjetas corporativas. El expediente, que tramita en el juzgado federal de Daniel Rafecas y tiene al fiscal Ramiro González al frente de la investigación, apunta a consumos por más de USD 313 mil considerados “ajenos al objeto social” de la empresa estatal.
La causa se disparó tras la difusión de un informe oficial incorporado por Manuel Adorni en su presentación de gestión ante la Cámara de Diputados. En esas 57 páginas aparecieron consumos efectuados entre marzo de 2025 y febrero de 2026 en distintos países, con gastos que incluyen hoteles cinco estrellas, servicios de playa en Valencia, pubs en Madrid, free shops, peluquerías y adelantos de efectivo millonarios.
El detalle de las operaciones dejó expuesta una serie de movimientos que impactaron incluso dentro del propio Gobierno por el contraste con el discurso de ajuste y austeridad que sostiene Javier Milei.
Entre los consumos detectados aparecen pagos en hoteles de lujo como el Ritz-Carlton de Washington, el St. Regis de Singapur y el Meliá de Viena. También figuran gastos en bares europeos, tiendas de ropa y hasta servicios de sombrillas y snacks en playas españolas.
Uno de los puntos más sensibles de la investigación pasa por las más de 400 operaciones registradas como “adelanto en efectivo”, por unos 56 millones de pesos. Según la denuncia, hubo jornadas con múltiples extracciones consecutivas en dólares sin precisión sobre el destino final de esos fondos.
La presentación judicial fue impulsada por el diputado Esteban Paulón, quien denunció penalmente a Reidel, Luis Caputo y Manuel Adorni por presunta malversación de caudales públicos. El legislador sostuvo que los gastos contradicen las propias normas de austeridad fijadas por el Gobierno para viáticos y alojamiento de funcionarios.
CON LA TUYA, CONTRIBUYENTE.
— Esteban Paulón (@EstebanPaulon) May 4, 2026
Mientras el país hace un esfuerzo histórico para salir adelante, algunos funcionarios de Nucleoeléctrica usan las tarjetas corporativas como si fueran propias. Presentamos una denuncia formal por gastos personales y extracciones de efectivo que son una… pic.twitter.com/bE7TFrTEO3
Tras la difusión del caso, Reidel intentó despegarse de las operaciones cuestionadas y aseguró que no realizó gastos personales con las tarjetas de la empresa estatal.
“Mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. Cero discotecas ni servicio de playa ni free shop ni nada”, escribió el exfuncionario en redes sociales. Además, afirmó que los informes periodísticos “mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa” y pidió que se investigue “hasta el último peso”.
Sin embargo, la Justicia ahora deberá determinar quiénes utilizaron las 103 tarjetas corporativas habilitadas durante el período investigado y si existió responsabilidad de las máximas autoridades de Nucleoeléctrica en el manejo de los fondos.
La revelación de los consumos ocurre además en medio del proceso de privatización parcial de la compañía y de un fuerte ajuste sobre la estructura de la empresa estatal, donde gremios denuncian despidos masivos y recortes operativos.