El gobierno de José Antonio Kast inició una ofensiva comercial hacia India con un objetivo claro: abrir nuevos mercados, atraer inversión y posicionar a Chile en una de las economías de mayor crecimiento global. El canciller Francisco Pérez Mackenna y la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, comenzaron una visita oficial a India para avanzar en una agenda que combina comercio, inversión, tecnología y minerales críticos.
La apuesta tiene lógica económica. India es la quinta economía del mundo, tiene más de 1.460 millones de habitantes y una clase media estimada en unos 400 millones de personas. Para Chile, ese mercado representa una oportunidad concreta para diversificar exportaciones, reducir dependencia de socios tradicionales y llegar con más fuerza a consumidores, empresas e industrias que demandan alimentos, cobre, litio, servicios y tecnología.
El viaje busca avanzar hacia un Acuerdo de Asociación Económica Integral entre Chile e India, un paso más ambicioso que el actual Acuerdo de Alcance Parcial vigente desde hace dos décadas. La diferencia es relevante: no se trata solo de vender más productos, sino de construir una relación económica más profunda, con reglas para inversión, servicios, facilitación del comercio e integración productiva.
En esa línea, el gobierno de Kast intenta mostrar una política exterior orientada a resultados. La visita a Nueva Delhi y Bangalore no apunta únicamente a la diplomacia protocolar, sino a conectar a Chile con polos de decisión política, industrial y tecnológica. El mensaje es directo: si India será una de las grandes potencias económicas de la próxima década, Chile necesita estar presente antes de que otros ocupen ese espacio.

El vínculo con India también puede fortalecer áreas estratégicas para Chile. El litio, el cobre y otros minerales críticos son insumos clave para la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo industrial asiático. En lugar de mirar esos recursos solo como exportaciones tradicionales, la estrategia oficial busca convertirlos en una plataforma para atraer capital, tecnología y cadenas de valor.

Para el gobierno de Kast, la gira funciona como una señal política y económica: Chile quiere competir, vender más y atraer inversión sin quedar encerrado en mercados de siempre. Si la visita logra acelerar el acuerdo comercial y transformar el interés indio en proyectos concretos, la apuesta puede convertirse en una de las primeras señales fuertes de una política exterior más pragmática, enfocada en crecimiento, empleo y oportunidades para el país.
