Esta semana volvimos a tener un riesgo país en baja, que volvió a perforar los 500 puntos básicos y, tal como adelantamos hace unos días que esto iba a ocurrir, el corolario iba a ser —fiel al estilo endeudador serial de “Toto”— la emisión voluntaria de bonos de deuda.
Durante el viernes comenzaron a confirmar que el nivel de endeudamiento en bonos para 2027 será de U$S 25 mil millones, a una tasa de interés TNA de entre 8,5% y 8,75% a 10 años. Con ello, el problema para el próximo gobierno será mayúsculo, porque tendrá que reestructurar nuevamente bonos como consecuencia de una administración que no posee las dotes técnicas necesarias para ejercer la posición de poder, tal como lo expresamos en la nota “Abono a bo-no te muestro nada”.
Aunque, en realidad, pretenderán quedarse a vivir en el poder, llevando a nuestra patria a horizontes peores de los que tenemos hoy, con 25.000 empresas cerradas y 300.000 puestos de trabajo registrados perdidos por las políticas financieras implementadas, porque todo plan económico que se precie debe contar con desarrollo industrial y crecimiento económico.
Con esta nueva emisión de bonos en dólares, la deuda en moneda dura habrá pasado de U$S 235 mil millones el 9 de diciembre de 2023 a U$S 330 mil millones, como consecuencia de los bonos emitidos. Y lo más sencillo será desconocer el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por no haber pasado por el Congreso para su aprobación.
Por lo tanto, de ello se desprende que tanto los bonos AO27 y AO28 como los casi U$S 10 mil millones que compró el Banco Central de la República Argentina (BCRA) desde el 2 de enero pasado hasta hoy no sirvieron de nada o se esfumaron.
Los cálculos estadísticos sobre pobreza deben hacerse contra el momento en que este gobierno llegó al poder, en diciembre de 2023. Como el 12 de diciembre de ese año se devaluó el peso de $360 a $800 por dólar, la inflación de noviembre —que había sido de 12,8%— se duplicó y llegó al 25,5% en diciembre de 2023.
En cuanto a la pobreza, sabiendo que tenemos cerca de 47 millones de habitantes y que en diciembre de 2023 la misma fue de 41,7%, eso otorga un número de 19.343.000 personas. El último dato de 28,2% brinda un total de 13.081.000 habitantes, y la diferencia es de 6.262.000 personas.
Por lo tanto, resulta falsa la afirmación de que entre 12 y 15 millones de personas salieron de la pobreza.

Mientras tanto, el relato oficial construye el dato de pobreza tomando como referencia marzo de 2024 y el 52,9% generado por la devaluación de diciembre de 2023.

El jueves de la semana pasada el FMI aprobó la revisión correspondiente al 31 de enero de 2026 y emitió el informe técnico que habitualmente publica. Allí comunica que la recaudación se encuentra en caída y que deben incorporarse más trabajadores en relación de dependencia al pago del Impuesto a las Ganancias.
Actualmente, ese número es de 1.055.000 trabajadores y representa el 9%, pero el organismo pretende que pase al 20%. Al no actualizarse los mínimos por inflación, ese valor terminará alcanzándose hacia fines de año, con el agravante de que quienes apenas superen el ingreso de pobreza también deberán tributar.
Además, el FMI pretende que se incrementen las categorías del monotributo y que el IVA elimine exenciones y aumente la alícuota general.
Como dato adicional, el informe sostiene que el superávit en realidad es déficit porque no incorpora los intereses de las letras en pesos que generaron la bicicleta financiera o carry trade desde la llegada del actual gobierno hasta hoy.