Las carnes vienen con aumentos muy relevantes en el último semestre. Sin embargo, en mayo, los precios, al menos de la carne vacuna, estuvieron más contenidos, traccionando a la baja el número de inflación.
El pollo y el cerdo se movieron por encima de la inflación general, pero la carne vacuna se mantuvo prácticamente sin variaciones (+0,1%), de acuerdo con los datos provistos por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
El dato es de fuerte impacto en la inflación general: mientras en marzo, con un IPC en 3,4%, 8 de los 10 alimentos que más se encarecieron eran carnes, en mayo, con los precios promedio subiendo al 2,1%, ninguno de los 10 alimentos que más se incrementaron fueron de este rubro.
En el AMBA, el pollo ascendió 2,3% en mayo hasta alcanzar los $5.048 el kilo. Acumula así una variación interanual de 38,9%.
Por su parte, la carne vacuna se mantuvo prácticamente en el mismo nivel, a $18.569 el kilo en promedio. En el año, exhibió una suba significativa, del 57,9%, casi duplicando la inflación general.
En cambio, el cerdo exhibió un incremento de 2,8% hasta los $9.151. En términos interanuales, muestra la menor suba con un 23,6%.

Por el contrario, algunos cortes menguaron sus precios:

Con estos aumentos, el Lomo se consolidó como el corte más caro a $28.633 el kilo junto con la colita de cuadril ($23.763), mientras que los más económicos son la picada común, a $10.898, y la falda ($11.451).
La suba del precio de la carne vacuna por encima de las demás en el último año, consolida su lugar de mayor inaccesibilidad.
En mayo, no obstante, la suba del pollo y el cerdo, atenuaron la desigualdad. Con el dinero que se compra un kilogramo de asado, se adquieren 1,98 kilogramos de pechito de cerdo.
A su vez, el precio de un kilo de asado equivale a 3,60 kilos de pollo, que se sostiene como refugio de proteína.

Mientras el asado se torna cada vez más inaccesible para las familias argentinas, el gobierno mira el mundo. Del 27 de abril al 1º de mayo, se realizó en Estados Unidos la “Semana de la Carne Argentina”, una misión comercial orientada a conectar a los frigoríficos argentinos con potenciales compradores.
Esta iniciativa, llevada adelante por el gobierno nacional y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, se orientó a aprovechar el aumento de 80.000 toneladas de cupo para las exportaciones de carne vacuna al país del norte.
Así, se busca incrementar las exportaciones de carne y sus preparados, que, entre enero y abril, alcanzaron los USD 1.588 millones, un salto interanual del 39,8% en valor.
Así, la carne vacuna es cada vez más para exportación, y menos para las familias argentinas.