Con la discusión por una nueva ley de biocombustibles nuevamente instalada en el Congreso, representantes de la industria azucarera desembarcaron en la Cámara de Diputados de la Nación con un mensaje claro: el bioetanol producido en el norte argentino puede convertirse en una pieza clave para reducir importaciones de combustibles, generar empleo y fortalecer la matriz energética nacional.
El planteo fue realizado el último martes durante una reunión plenaria informativa de las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas Empresas, donde empresarios, técnicos y referentes de la actividad expusieron sobre el potencial productivo del complejo sucroalcoholero argentino y reclamaron una actualización del marco normativo para acompañar nuevas inversiones.
Actualmente, el sector está integrado por 19 ingenios distribuidos entre Tucumán, Salta y Jujuy, además de 16 destilerías de alcohol y 12 plantas deshidratadoras. La actividad se desarrolla sobre unas 420.000 hectáreas de caña de azúcar, genera alrededor de 45.000 empleos directos y sostiene una red de 4.500 productores independientes y cientos de empresas proveedoras de bienes y servicios.
Uno de los conceptos que más se repitió durante la jornada fue el de la "Vaca Viva", una definición con la que el sector busca posicionar al bioetanol como un activo estratégico para el país, como una referencia deseada respecto a la importancia que tiene Vaca Muerta para la producción de hidrocarburos.
El presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Luis Feijó, sostuvo que resulta "indispensable una nueva ley de biocombustibles" porque la normativa vigente limita las inversiones y las posibilidades de sustituir mayores volúmenes de combustibles importados.
El presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Luis FeijóEn ese sentido, respaldó el proyecto impulsado en el Senado por Patricia Bullrich y otros legisladores, que propone elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15% y avanzar hacia un esquema de mayor competencia entre productores.
"La apuesta de aumentar el corte es una apuesta a la que llamamos la vaca viva", afirmó Feijó durante su exposición.
La iniciativa mantiene la participación actual de los sectores cañero y maicero en la mezcla de combustibles y apunta, además, a sentar las bases para el desarrollo futuro de vehículos Flex Fuel, capaces de funcionar con porcentajes variables de etanol.
La directora ejecutiva de Los Balcanes, Catalina Rocchia Ferro, fue una de las voces que más enfatizó el impacto económico del bioetanol para las provincias del norte argentino.
"Vaca Muerta no tan solo queda en el sur de la Argentina, también queda en el norte", afirmó al defender el rol de los biocombustibles en la generación de energía y divisas.
Según los datos presentados durante la reunión, el bioetanol permitió ahorrar unos 5.700 millones de dólares en importaciones de combustibles durante los últimos nueve años. Solo en 2025, la sustitución de naftas importadas representó un ahorro estimado en 652 millones de dólares
Rocchia Ferro destacó además que el complejo azucarero genera cerca de 50.000 puestos de trabajo en la región y aseguró que la actividad tiene un fuerte efecto multiplicador sobre las economías locales.
"Tenemos la posibilidad de tener soberanía energética por medio de los biocombustibles", sostuvo. Y agregó que el sector contribuye a mejorar la balanza comercial mediante la sustitución de importaciones y el aprovechamiento de recursos producidos localmente.
La exposición también dejó en evidencia cómo cambió la estructura económica de la actividad durante los últimos años.
Mientras históricamente la producción de azúcar dominaba los ingresos del sector, el bioetanol fue ganando protagonismo hasta convertirse en uno de sus principales motores económicos. Según los datos expuestos, actualmente representa cerca del 29% de las ventas brutas del complejo sucroalcoholero, por encima incluso de las exportaciones de azúcar.
El gerente general de Ingenios de Tucumán, Martín Francini, destacó además la competitividad argentina en la producción azucarera.
"Argentina es muy competitiva haciendo azúcar. Cuando hacemos benchmark les cuesta creernos nuestros costos", aseguró.
📊| Comercio; Pequeñas y Medianas Empresas 📈
— Diputados Argentina (@DiputadosAR) June 16, 2026
Abordará la situación del sector industrial azucarero.
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A diferencia de otros competidores internacionales, buena parte de la producción tucumana se desarrolla sin necesidad de riego artificial, una ventaja que mejora la eficiencia productiva cuando las condiciones macroeconómicas acompañan.
Otro de los ejes abordados fue la generación de energía eléctrica mediante el aprovechamiento del bagazo de caña, uno de los subproductos del proceso industrial.
Juan José Sörös, titular de Seaboard Energías Renovables y Alimentos, explicó que la cogeneración permite producir simultáneamente energía térmica y eléctrica utilizando residuos agrícolas que anteriormente no tenían valor económico.
"La energía eléctrica producida a partir de la caña de azúcar tiene la ventaja de transformar un residuo agrícola en energía eléctrica generando beneficios ambientales, económicos y operativos", señaló.
La experiencia es presentada por el sector como un ejemplo de economía circular y aprovechamiento integral de la biomasa, una estrategia que busca complementar el desarrollo del bioetanol dentro de la transición energética.
Las exposiciones dejaron en claro que el sector azucarero busca tener un rol activo en la discusión legislativa sobre el futuro de los biocombustibles.
Con el impulso a una nueva ley, la industria pretende ampliar el mercado del bioetanol, incrementar los niveles de mezcla con combustibles fósiles y avanzar hacia un esquema que combine producción agroindustrial, generación de energía y desarrollo regional.
Reunión plenaria de las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas EmpresasLa experiencia de Brasil apareció como una referencia recurrente durante la jornada. Con una producción de caña que supera ampliamente a la argentina y una masiva adopción de vehículos Flex Fuel, el país vecino logró convertir al bioetanol en uno de los pilares de su matriz energética. Para el sector azucarero local, ese recorrido demuestra que todavía existe un amplio margen para expandir la producción y el consumo de combustibles renovables en el país.
En esa estrategia, la "Vaca Viva" aparece como el concepto elegido para sintetizar una apuesta que busca posicionar al norte argentino como uno de los protagonistas de la transición energética nacional.