En medio del debate por los costos del transporte de granos y tras un año de conflicto por las tarifas en los puertos bonaerenses, un transportista de Tres Arroyos ideó una app para conectar de manera directa a productores, acopios y propietarios de camiones.
Se trata de Leonardo Fernández, quien lanzó “Red Trigo”, una aplicación diseñada para contratar fletes y evitar intermediarios y con un esquema que busca reducir las comisiones que, según sostiene, terminan absorbiendo una parte importante de los ingresos de quienes trabajan con camiones propios.
La iniciativa nació luego de años escuchando las dificultades económicas que atraviesan muchos transportistas y el conflicto con los sectores intermediarios.
“Hoy el problema no es el pago. Nosotros en realidad cobramos bien. Lo que pasa es que cuando aparece el transporte en el medio empiezan las comisiones y ahí se pierde mucha plata”, aseguró Fernández en diálogo con News Digitales.
Según su visión, la discusión que atravesó al sector en los últimos meses dejó expuesta una realidad que muchas veces queda fuera de los debates públicos: los costos asociados a la intermediación.
“Vos del viaje perdiste un 40% del flete en comisiones. Con eso pagarías el gasoil del camión y te quedaría plata a favor”, sostuvo.
Desde una de las principales ciudades cerealeras de la provincia de Buenos Aires, Fernández apuesta ahora a que la tecnología ayude a modificar parte de esa dinámica.
La historia de Fernández está ligada al transporte desde la infancia. “Mi papá tuvo cinco camiones, mi tío tiene más de cuarenta, mi abuelo fue gerente de la cooperativa de Aparicio y yo desde chico estoy ligado al rubro”, contó.
Hoy tiene 35 años y trabaja con su propio camión, una experiencia que le permitió conocer de primera mano los problemas que atraviesa el sector.
La idea de crear la aplicación comenzó a tomar forma cuando empezó a escuchar situaciones cada vez más complejas entre colegas.
“Muchos amigos me decían que estaban mal, que debían millones de pesos o que sacaban créditos para comer y después tenían que sacar otro crédito para pagar el crédito anterior. Ahí dije que había que buscarle una vuelta”, recordó.
Sin conocimientos de programación, comenzó a buscar ayuda para desarrollar el proyecto. “Primero hablé con un diseñador de aplicaciones que trabaja en una multinacional en Buenos Aires y es cercano a la familia. Creyó en la idea y apostó por el proyecto. Después se sumó un abogado para todo el marco legal y más tarde incorporamos un closer de ventas, una persona dedicada a hablar con productores y empresas”, explicó.
A simple vista, la lógica recuerda a plataformas como Uber o Cabify: quien necesita un servicio publica una demanda y quien presta el servicio la acepta. Sin embargo, Fernández asegura que la diferencia central de Red Trigo es que no cobra comisión por cada viaje como las conocidas plataformas internacionales.
La app permite que productores, acopios, cooperativas y empresas publiquen viajes disponibles para que los transportistas registrados puedan postularse. Funciona tanto desde la web como desde teléfonos celulares
En primera instancia, los interesados deben ingresar al sitio oficial y desde ahí descargar como app. Una vez registrado, el usuario debe completar sus datos y validar su identidad mediante documentación enviada al WhatsApp empresarial de la plataforma.
“Cuando constatamos que está toda la documentación, le damos de alta desde nuestro panel de administración”, explicó Fernández.
Ejemplo de pedido de viaje en la app Red Trigo Luego, el productor publica el viaje indicando tipo de cereal, tarifa ofrecida, cantidad de camiones requeridos, origen y destino.
La información aparece automáticamente para los transportistas registrados, que pueden postularse al viaje.
“Al productor le llega una notificación con todos los datos del camionero: nombre, documento, patente y características del camión. Después tiene la libertad de aceptar o rechazar”, detalló.
Según explicó, el sistema también busca generar un mercado más transparente. “El camionero puede elegir qué viaje le conviene y el productor puede decidir con quién trabajar. La idea es que ambas partes tengan libertad para elegir”.
Fernández explicó que en Tres Arroyos —una ciudad conocida como el “puerto seco” por el fuerte movimiento de granos pese a no tener salida marítima— muchas plantas de acopio derivan viajes a empresas de transporte cuando no alcanzan a cubrir la demanda con flota propia.
Según su descripción, allí aparecen los principales descuentos. “La planta de acopio te cobra un 10% de comisión. Después el transporte que toma el viaje te cobra otro 10%. Ya arrancaste perdiendo un 20%”, razonó.
A eso, agregó, se suman otros costos vinculados a adelantos financieros, combustible y formas de pago. “Te cobran el gasoil más caro, se quedan con el IVA y muchas veces te pagan con cheques a 60 días. Nosotros no somos una financiera para que jueguen con nuestra plata”, cuestionó.
A diferencia de otras aplicaciones del sector, Fernández aseguró que Red Trigo no cobrará porcentaje por viaje concretado.
“Hay aplicaciones que funcionan como transportes virtuales y tienen la misma lógica que los transportes tradicionales. Te cobran comisión por viaje. Nosotros no queremos eso”, explicó.
El único costo previsto es un abono mensual de 100 mil pesos destinado a sostener la estructura de la plataforma y financiar un seguro de carga.
“La aplicación va a pagar un seguro de carga para darle seguridad tanto al productor como al transportista”, indicó.
Incluso reconoció que, por ahora, el proyecto no es rentable. “Tengo cinco personas trabajando conmigo. Para sostener esa estructura necesito más de cien camiones activos. Hoy todo lo que entra se reinvierte”, afirmó.
Por eso rechazó que se trate de un negocio de corto plazo. “Mucha gente me pregunta si lo hago por plata. Sinceramente no. Esto lo creé para ayudar. Después puede ser que me vaya bien, pero el objetivo inicial fue otro”.
Los primeros resultados llegaron rápido. “En los primeros dos o tres días se registraron 25 camiones, que no es poco. Con 25 camiones ya hay movimiento”, destacó.
También comenzaron a sumarse empresas agroquímicas, plantas de acopio y productores.
Sin embargo, reconoció que el principal desafío es generar confianza. “Tengo más de cincuenta productores en mi teléfono, pero muchos son gente de edad media o mayor y desconfían de estas herramientas nuevas”, explicó.
Aun así, aseguró que el interés crece. “Me llamaron muchas personas para agradecerme. Algunos incluso tienen miedo de que afloje por presiones o represalias. Pero no voy a aflojar porque estoy convencido de que estoy haciendo algo bueno”, remarcó.

Por ahora, el proyecto está pensado principalmente para Tres Arroyos y su zona de influencia, aunque la intención es expandirse a otras regiones productivas. “Si mañana entra un productor de Patagones o un transportista de Bahía Blanca, también lo vamos a incluir. La idea es crecer de manera ordenada y ampliar la red”, afirmó.
Incluso proyecta objetivos más ambiciosos. “Mi sueño es que algún día podamos invertir en cosas que beneficien a los camioneros. Me encantaría, por ejemplo, impulsar una playa de camiones gratuita. Hoy en Tres Arroyos todas son privadas”, destacó.