El final del rodaje de Stranger Things desató un sinfín de rumores sobre las relaciones entre sus protagonistas tras una década compartiendo el set. A propósito de esto, Millie Bobby Brown rompió el silencio en una entrevista con Josh Horowitz para el podcast Happy Sad Confused. Allí, la actriz que dio vida a Eleven se sinceró sobre la tristeza en la que cayó una vez que se apagaron las cámaras.
Ese proceso de duelo actoral la llevó a buscar activamente a sus compañeros de reparto durante el mes de enero, con el firme objetivo de sanar cualquier aspereza del pasado y asegurar que los lazos personales sobrevivieran al final del proyecto. Lejos de un distanciamiento, la iniciativa de la intérprete nació del temor a perder el contacto con el grupo de actores junto al que creció delante de la pantalla. En la entrevista, Brown admitió que su insistencia por reconfirmar el vínculo afectivo con el elenco probablemente desconcertó a sus amigos en un principio.

La propia actriz rememoró con vulnerabilidad la intensidad de aquellos mensajes que envió a sus compañeros para reafirmar su hermandad tras diez años de trabajo conjunto. Según sus propias palabras: "Probablemente pensaron que estaba loca. Yo estaba como: 'Seguimos siendo amigos, ¿verdad? Tipo, ¿no vas a dejar de hablarme ya?'. Estaba como: 'Lo siento si alguna vez te molesté', y solo intentaba reparar cualquier cosa. 'Han pasado 10 años y realmente quiero que seamos amigos. Eres mi hermano'. Y luego estaba en la playa, era hermoso, y simplemente me senté allí a llorar. Fue un momento muy difícil para mí".
Esta catarsis responde al impacto de haber pasado la mitad de su vida inmersa en una de las producciones más grandes de la televisión. La actriz explicó que el nivel de convivencia con el reparto principal superó por momentos los espacios compartidos con su propio entorno familiar debido a las largas jornadas de grabación. "Empecé la serie cuando tenía 10 años, y este personaje era yo, y estas personas estuvieron en mi vida más que mi propia familia. Vi a estas personas más que ir a casa y cenar con mi familia. Decir adiós a eso después de 10 años fue algo muy, muy emotivo, y voy a extrañar a Eleven más que a nada", contó.

Las declaraciones de la protagonista echan por tierra cualquier teoría sobre una ruptura o enemistad interna con figuras como Finn Wolfhard o Sadie Sink. Lo mismo pasó para con David Harbour, el actor que interpretó a Hopper, sobre quien se especuló con roces y momentos de acoso laboral que habrían fracturado su vínculo, pero que fueron desmentidos por los involucrados en este éxito de Netflix.