01/07/2026 - Edición Nº1240

Agro

CLIMA Y CAMPO

Con el fenómeno El Niño en el horizonte, buscan monitorear las napas en PBA

01/07/2026 | La diputada Silvina Vaccareza busca crear por ley una red de alerta temprana de los niveles freáticos.



Con  una alta probabilidad de que se consolide un evento climático “El Niño” durante la campaña 2026/2027 y pronósticos que anticipan lluvias por encima de lo normal, la preocupación vuelve a instalarse en buena parte del interior bonaerense.

Esta vez, sin embargo, la atención no está puesta únicamente en las precipitaciones: el foco también está bajo tierra, donde el ascenso de las napas freáticas amenaza con agravar los problemas de anegamientos, caminos rurales intransitables y dificultades para la producción.

En ese contexto, la diputada bonaerense Silvina Vaccarezza (UCR + Cambio Federal) presentó un proyecto en la Legislatura bonaerense para crear el Sistema Provincial de Monitoreo y Alerta Temprana de Niveles Freáticos. La iniciativa propone incorporar al Código de Aguas una red permanente de medición y emisión de alertas que permita anticipar situaciones críticas para las zonas urbanas y rurales.

La propuesta llega en un momento en que distintos organismos internacionales coinciden en que existen altas probabilidades de que El Niño se instale hacia fines del invierno y la primavera, un escenario que suele estar asociado a mayores precipitaciones y tormentas intensas sobre gran parte de la región pampeana

A eso se suma un antecedente cercano: entre 2025 y lo que va de 2026, extensas zonas de la provincia sufrieron excesos hídricos que afectaron millones de hectáreas, comprometieron caminos rurales y complicaron el desarrollo de la actividad agropecuaria.

Carlos Tejedor, 18 años midiendo las napas

Uno de los casos que impulsó la presentación del proyecto es el de Carlos Tejedor. Allí, desde 2008, un grupo de productores agropecuarios junto al INTA Pehuajó mantiene un monitoreo permanente del nivel freático, una experiencia poco frecuente en el país que ya acumula 18 años de registros.

Durante ese período atravesaron dos grandes inundaciones, la sequía más severa de los últimos cien años y varios ciclos climáticos intermedios. Esa serie histórica les permitió conocer cómo responde la napa frente a distintos escenarios meteorológicos y establecer rangos de comportamiento que hoy funcionan como una herramienta de planificación para la producción.

Los datos actuales, sin embargo, encendieron las alarmas. Mientras el promedio histórico ubica la napa en torno a los 2,5 metros de profundidad, las últimas mediciones la sitúan entre 1,30 y 1,40 metros. Los productores aseguran que ese nivel representa una situación de riesgo si finalmente se confirma un ciclo de lluvias intensas asociado a El Niño.

"Hoy el nivel freático está muy cerca de la superficie. Si viene un año con exceso de lluvias sabemos que la vamos a pasar mal", advirtió Dante Ariel Garciandía, comerciante y productor de Carlos Tejedor, quien desde hace años participa del seguimiento de las napas y acercó esa experiencia a la legisladora bonaerense.

Según explicó, la preocupación no se limita al impacto sobre los cultivos. "Se complicarán los accesos a los campos, sacar la producción y también la actividad económica de los pueblos del interior, que dependen en gran medida del agro", señaló.

Un vacío en la información

Uno de los argumentos centrales del proyecto apunta justamente a la falta de información sistemática sobre el comportamiento de las napas en la provincia de Buenos Aires.

Si bien existen experiencias puntuales como la de Carlos Tejedor y algunos monitoreos nacionales desarrollados en determinadas cuencas de San Luis y Córdoba, actualmente no existe una red en la provincia de Buenos Aires que releve de manera permanente los niveles freáticos ni que emita alertas tempranas cuando esos valores alcanzan niveles críticos.

La iniciativa de Vaccarezza propone crear una red de freatímetros y sensores automatizados, elaborar mapas de riesgo por cuenca y municipio, desarrollar modelos predictivos y trabajar de manera articulada con el CONICET y universidades nacionales y provinciales para procesar la información y ponerla a disposición del público.

La intención es que esos datos sirvan para planificar obras hidráulicas, mejorar la gestión del agua, anticipar emergencias y brindar herramientas tanto a los municipios como a los productores para la toma de decisiones.

Anticiparse antes de que llegue el agua

Para Garciandía, la experiencia acumulada durante casi dos décadas demuestra que contar con información puede marcar la diferencia entre anticiparse a una emergencia o reaccionar cuando el problema ya está instalado.

"Tenemos los datos, sabemos cómo se comporta la napa y creemos que es momento de que esa información sea utilizada para tomar decisiones. No tener información lleva a decisiones erradas, pero disponer de muchos datos también implica el desafío de usarlos correctamente y actuar a tiempo", sostuvo.

En este contexto, la creación de un sistema oficial de monitoreo de napas busca sumar una herramienta que hoy no existe y que podría convertirse en un insumo clave para anticipar el impacto de futuros excesos hídricos sobre la producción agropecuaria y las comunidades del interior bonaerense.