30/06/2026 - Edición Nº1239

Internacionales

Crisis petrolera

Vaca Muerta, Brent y WTI: el combo que vuelve a mover la cuenta energética

30/06/2026 | El ataque iraní a Bahréin y Kuwait reabrió el premio por riesgo del crudo y volvió a poner presión sobre la ecuación energética argentina.



El crudo Brent para entrega en agosto cerró este lunes 29 de junio en 73,15 dólares por barril. La suba diaria volvió a instalar una señal de alerta después de varias ruedas dominadas por la expectativa de normalización en el Golfo Pérsico. El WTI acompañó la tendencia y terminó en 70,75 dólares, con una reacción más intensa en la referencia estadounidense. El dato relevante no fue solo el precio, sino el regreso del premio por riesgo a una plaza que había empezado a descontar una tregua más estable.

El detonante del rebote fue geopolítico antes que económico. Irán abrió un nuevo frente con ataques contra objetivos en Bahréin y Kuwait, dos puntos sensibles para la arquitectura militar y energética del Golfo. La ofensiva llegó cuando el mercado venía ajustando posiciones bajo la idea de que el alto el fuego con Estados Unidos podía sostenerse sin nuevos sobresaltos. La entrada de Bahréin y Kuwait al tablero cambió esa lectura y obligó a redibujar el mapa de riesgo sobre el crudo.

 


Estrecho de Ormuz, corredor marítimo entre Irán y Omán.

Ormuz vuelve a pesar

La señal que captó el mercado fue la fragilidad del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. El precio del barril había cedido durante junio porque los operadores empezaron a incorporar la reapertura gradual de rutas, terminales y embarques en el Golfo. Sin embargo, un ataque sobre países vinculados a la seguridad regional muestra que la normalización todavía depende de una tregua incompleta. Ormuz vuelve así al centro del cálculo energético global, no como una hipótesis extrema, sino como una variable activa de precio.

El punto crítico es la velocidad real con la que pueden recomponerse los flujos petroleros. Aunque los embarques desde el Golfo muestran señales de recuperación, el tránsito sigue lejos de una normalidad plena y cualquier incidente militar retrasa decisiones de carga, seguros marítimos y rutas comerciales. Esa demora pesa sobre los futuros porque impide convertir la reapertura formal en oferta disponible inmediata. El mercado ya no compra promesas de estabilidad: exige continuidad operativa antes de quitarle riesgo al barril.


Brent subió a USD 73,15 tras ataques iraníes a Bahréin y Kuwait.

El costo argentino

Para la Argentina, el Brent funciona como una referencia directa sobre combustibles, exportaciones de crudo y compras energéticas de invierno. Una suba sostenida mejora el valor de los barriles exportados desde Vaca Muerta, pero también encarece importaciones vinculadas al abastecimiento interno, especialmente cuando la demanda estacional presiona sobre el gas natural licuado. La ecuación no es lineal porque combina ingreso de divisas, costos fiscales, precios internos y necesidades de energía. Por eso un Brent cerca de 75 dólares reabre una discusión que parecía enfriarse a comienzos de junio.


El riesgo en Ormuz vuelve a ordenar precios, rutas petroleras y expectativas globales.

El cierre en 73,15 dólares muestra un mercado que descontó la paz demasiado rápido y ahora vuelve a corregir. Si la tregua entre Irán y Estados Unidos resiste sin nuevos ataques sobre el Golfo, el Brent puede regresar a una zona más cercana a los 70 dólares. Si la escalada se extiende, el umbral de 80 dólares vuelve a quedar como referencia de tensión para importadores y exportadores. La Argentina queda en el medio de esa pinza: gana valor por Vaca Muerta, pero paga más caro cada shock energético que llegue antes de que termine el invierno.