07/07/2026 - Edición Nº1246

Internacionales

Mercados globales

Estados Unidos marcó el rumbo y Argentina quedó bajo la lupa por bonos y riesgo país

06/07/2026 | El dólar global cayó tras el empleo de EE.UU. y abrió margen para activos argentinos, con blue, MEP y bonos bajo seguimiento.



El par EUR/USD llegó a la zona de 1,1440 dólares durante la rueda del 3 de julio de 2026. El movimiento respondió menos a un hecho europeo aislado que a una corrección más amplia del dólar, después de que el empleo estadounidense mostrara una desaceleración relevante en junio. Para los mercados emergentes, un dólar menos firme suele mejorar la liquidez relativa, abaratar la presión financiera externa y sostener la búsqueda de rendimiento. En ese marco, Argentina volvió a quedar dentro del radar de operadores que siguen bonos soberanos, brecha cambiaria y riesgo país.

El tablero local cerró con el dólar Banco Nación en $1.510 para la venta y referencias paralelas todavía por encima de $1.500. El blue quedó en una zona de cierre entre $1.510 y $1.515, mientras el MEP terminó cerca de $1.523,77 y el CCL se mantuvo más alto, alrededor de $1.593. La señal no fue una baja generalizada del dólar argentino, sino una rueda de reacomodamiento entre tipos de cambio financieros, dólar informal y expectativas de tasa internacional. El riesgo país venía de marcar 415 puntos, su menor nivel en varios años, antes de que el mercado terminara de absorber el nuevo escenario externo.

 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico. 

Dólar débil

El dato de empleo de Estados Unidos fue el punto de giro de la rueda global. La creación de puestos quedó muy por debajo del ritmo anterior y enfrió las expectativas de una Reserva Federal más dura en el corto plazo. Cuando el mercado reduce apuestas de suba de tasas, el dólar pierde parte de su atractivo relativo y monedas como el euro encuentran espacio para recuperar terreno. Por eso el avance del EUR/USD sobre 1,14 debe leerse como una señal de liquidez internacional, no como un movimiento puramente europeo.

La dimensión política europea agregó contexto, pero no reemplazó al dato macroeconómico estadounidense. Friedrich Merz defendió en Berlín el aumento del gasto militar alemán y recibió a líderes bálticos en la antesala de la cumbre de la OTAN, reforzando la idea de una Europa con mayor inversión en defensa, industria y autonomía estratégica. Ese programa sostiene expectativas de gasto y capitalización en sectores europeos, pero el impulso inmediato del euro vino del debilitamiento del dólar. La diferencia es clave para no sobredimensionar un anuncio político como causa única de una rueda cambiaria global.


El euro llegó a 1,1440 y el dólar global marcó su mayor baja semanal desde abril.

Lectura argentina

Para Argentina, el canal de transmisión pasa por bonos, brecha y apetito por emergentes. Un dólar internacional más débil suele mejorar el precio de la deuda en moneda dura, especialmente cuando los inversores buscan rendimiento fuera de los mercados centrales. La referencia de un riesgo país en torno de 415 puntos dejó una base favorable, aunque todavía dependiente de la continuidad fiscal, la acumulación de reservas y el acceso al financiamiento. En ese equilibrio, el mercado local puede beneficiarse del viento externo sin quedar desligado de sus propios vencimientos y señales de política económica.


El blue cerró entre $1.510 y $1.515; el MEP terminó cerca de $1.524.

La rueda del 3 de julio dejó una conclusión prudente para el corto plazo. El euro sobre 1,14, el dólar global más débil y las carteras internacionales más abiertas a selectividad emergente arman un contexto menos hostil para los activos argentinos. Eso no implica una baja automática del blue ni una compresión garantizada del riesgo país, pero sí mejora el punto de partida para bonos y acciones si la Reserva Federal mantiene un sesgo menos restrictivo. La próxima señal estará en la persistencia del flujo: si el dólar global sigue cediendo, Argentina tendrá más margen financiero; si rebota, la brecha cambiaria volverá a concentrar la atención.