16/07/2026 - Edición Nº1255

Internacionales

Tensión en Ormuz

El giro de Trump en Ormuz deja una oportunidad para el petróleo argentino

15/07/2026 | Trump sustituyó el gravamen por inversiones del Golfo y reimpuso el bloqueo naval a Irán. El precio del crudo que exporta Argentina, en juego.



El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país actuaría como "guardián" del estrecho de Ormuz y cobraría el 20% del valor de la carga a los buques que lo cruzaran bajo protección estadounidense. Veinticuatro horas más tarde, el martes 14, dio marcha atrás. No lo hizo a cambio de nada: Trump comunicó en Truth Social que sustituía la tasa de reembolso del 20% por acuerdos comerciales y de inversión que los Estados del Golfo realizarán en Estados Unidos, tras lo que describió como conversaciones muy productivas con líderes de Oriente Medio.

 


Estrecho de Ormuz, la vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el resto del mundo.

Ese canje es la clave del episodio. El gravamen nunca llegó a regir y el costo que iba a recaer sobre las navieras se transformó en compromisos de inversión de los países del Golfo en territorio estadounidense, cuyo monto, plazo y firmantes Trump no precisó. El resultado es que Washington retiró el cobro directo al comercio sin renunciar a cobrar: cambió un arancel de aplicación inmediata por promesas de capital que todavía no tienen letra chica.

El anuncio no vino solo. El mismo martes 14, a las 16:00 de Washington, las 23:30 en Irán, Estados Unidos reimpuso el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, la misma herramienta que ya había usado entre abril y junio. Trump aclaró el alcance: el bloqueo es total, pero solo para los buques que vayan o vengan de puertos de Irán o transporten carga iraní. El estrecho sostuvo, queda abierto a todo el tráfico marítimo excepto el iraní.

Presión por capas

La secuencia expone la mecánica de presión de la Casa Blanca sobre Teherán más que una política arancelaria estable. Trump instaló el gravamen del 20% el lunes, lo canjeó por inversiones el martes y en la misma jornada ordenó reactivar el cerco naval sobre los puertos iraníes. La palanca económica y la militar se movieron juntas: la tasa funcionó como instrumento de negociación de corto plazo, no como norma destinada a perdurar.

El propio formato del anuncio —una tasa de reembolso y no un peaje fijo— refuerza esa lectura. Un recargo sobre la carga se instala y se levanta con rapidez, sin necesidad de desplegar medios físicos en el estrecho, lo que lo vuelve ideal como señal de negociación. Al canjearlo el martes 14, Trump conservó el bloqueo naval como la verdadera herramienta de presión sostenida sobre Teherán, y a la vez evitó el choque con los países y las empresas que mueven energía por esa ruta.


Trump retira la tasa en Ormuz, logra inversiones y reactiva el bloqueo contra Irán.

El bloqueo naval

Estados Unidos ya había cerrado los puertos iraníes con un bloqueo naval que rigió desde el 13 de abril hasta el 18 de junio de 2026 y que se extendió desde Medio Oriente hasta el océano Índico. El orden de los hechos importa: no fue el levantamiento del cerco lo que derivó en un acuerdo, sino al revés. El Memorando de Entendimiento de Islamabad —catorce puntos, mediación de Pakistán— fue firmado el 17 de junio por Trump y el presidente iraní Masud Pezeshkian de forma remota, y recién al día siguiente el Comando Central estadounidense anunció el levantamiento del bloqueo.

Ese entendimiento ya no rige. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó el martes que no queda ninguna obligación vigente del memorando, ni para Washington ni para Teherán, y responsabilizó a la continuidad de los ataques israelíes contra Hezbollah en Líbano. El acuerdo que había reabierto Ormuz duró menos de un mes.

El cierre de los puertos iraníes tiene un efecto que excede a Irán. Al restringir la salida de crudo desde una de las zonas productoras clave del Golfo Pérsico, el bloqueo tensiona la oferta global en un momento en que los cruces por Ormuz ya se movían con cuentagotas. Menos oferta disponible es, en la práctica, más presión sobre el precio internacional del petróleo.


EE.UU. cambia el peaje de Ormuz por inversiones y endurece el cerco naval a Irán.

Buques y riesgo

Los registros de la consultora Kpler mostraron que 17 buques comerciales atravesaron el estrecho de Ormuz el martes 14 de julio de 2026. De ese total, 10 salían del Golfo Pérsico, la dirección más expuesta al bloqueo. Algunos podrían haber estado intentando escapar del Golfo antes de que el cerco entrara en vigor a las 23:30 hora local.

La forma de cruzar reveló el nivel de riesgo que percibían los operadores. Todos los buques que salieron del Golfo menos uno recurrieron a la ruta oscura, con el rastreo por GPS desactivado, o a la ruta habilitada por Irán, que exige aprobación previa de Teherán. Prácticamente ningún operador cruzó en condiciones normales de navegación, una señal de hasta qué punto la vía dejó de ser un corredor seguro.

El riesgo no era teórico. Misiles de crucero iraníes impactaron contra dos petroleros emiratíes que navegaban por el carril sur del estrecho, en aguas territoriales de Omán, con un tripulante muerto y ocho heridos. El comandante del Comando Central, almirante Brad Cooper, sostuvo que en los siete días previos Irán atacó siete buques comerciales, con cerca de una docena de tripulantes civiles muertos, desaparecidos o heridos. Teherán, por su parte, declaró el cierre del estrecho hasta nuevo aviso.

La escalada

El Comando Central estadounidense confirmó que sus fuerzas ejecutaron el martes nuevos ataques contra capacidades militares iraníes en torno al estrecho. La portavoz del Gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, escribió el miércoles 15 en la red social X que más de 30 civiles murieron en los ataques de los últimos días contra el sur del país, y transmitió las condolencias del Estado a las familias de las víctimas. El Ejército iraní informó además la muerte de siete militares en un bombardeo contra un cuartel en Bampur, provincia de Sistán y Baluchistán, y el Ministerio de Salud elevó a más de 260 la cifra de heridos.

La escalada se extendió más allá de Irán y Estados Unidos. Las fuerzas armadas de Jordania anunciaron que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron y derribaron de madrugada, el miércoles 15, tres misiles balísticos que ingresaron a su espacio aéreo desde territorio iraní, sin heridos ni daños materiales. Irán reivindicó ataques con drones contra la base aérea de Al Azraq, en Jordania, y contra objetivos en Bahréin y Kuwait. El conflicto empezó a arrastrar a terceros Estados de la región y elevó el riesgo de una ampliación del teatro de operaciones.


Trump abre Ormuz al tráfico no iraní y canjea la tasa del 20% por inversiones.

Precio y Argentina

Por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial en tiempos de paz, y cualquier peaje, bloqueo o ataque sobre esa vía presiona al alza el precio internacional del petróleo. Para Argentina, un barril más caro tiende a mejorar los ingresos de exportación de energía, en particular los que promete el desarrollo de Vaca Muerta. La contracara es doble: el vaivén de la medida inyecta volatilidad, y un crudo más caro también encarece la energía importada y los combustibles.

Conviene marcar el límite de la información disponible. Ni el volumen ni el valor exacto del impacto sobre las exportaciones argentinas se desprenden de lo ocurrido entre el 13 y el 15 de julio de 2026: lo que existe es un mecanismo de transmisión, mayor precio global, mayor ingreso potencial para el país, y no una cifra confirmada. La incertidumbre de precio, más que el nivel puntual del barril, es lo que complica la planificación de un sector exportador que sigue de cerca cada movimiento en Medio Oriente.

La pregunta abierta es si el bloqueo reimpuesto se sostiene o vuelve a levantarse mediante un nuevo entendimiento, como ocurrió en junio. El patrón de los últimos meses agrega una advertencia: el cerco de abril se resolvió con un acuerdo que reabrió el comercio, pero la nueva escalada demostró que esos entendimientos son frágiles y reversibles en semanas. Para un exportador de energía, esa reversibilidad es tan relevante como el nivel del precio en sí.