23/07/2026 - Edición Nº1262

Internacionales

Sucesión ONU

Trump evaluaría impulsar a Infantino para la ONU: por qué no puede imponerlo

23/07/2026 | El jefe de la FIFA aún no es candidato: necesitaría nueve votos en el Consejo, ningún veto y luego el aval de la Asamblea General.



Donald Trump evaluaría respaldar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para suceder a António Guterres al frente de la ONU. La versión fue publicada el 21 de julio por el New York Post y se apoya en una única fuente anónima cercana al mandatario. Hasta el momento no existe una nominación estadounidense, una declaración pública de Trump ni una aceptación de Infantino. Tampoco hubo confirmación oficial de la Casa Blanca o la FIFA. La afirmación de que Trump considera a Infantino respetado mundialmente y capaz de unir a las personas fue transmitida por esa fuente; no fue una frase pronunciada públicamente por el presidente. Por ahora se trata de un trascendido periodístico, no de una candidatura oficial.

La cercanía entre Trump e Infantino es real y se volvió especialmente visible durante el Mundial 2026. Trump reconoció que llamó al dirigente para solicitar que se revisara la expulsión del estadounidense Folarin Balogun ante Bosnia y Herzegovina. La FIFA suspendió durante un año la sanción automática de un partido y permitió que el delantero enfrentara a Bélgica. Infantino confirmó la conversación, pero sostuvo que la decisión correspondió a un comité disciplinario independiente. Puede afirmarse que la llamada precedió a la resolución, pero no que Trump ordenó o consiguió directamente el levantamiento del castigo.

 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico. 

La llave del Consejo

Trump no puede nombrar por sí mismo al secretario general. El Artículo 97 de la Carta de la ONU establece que la Asamblea General realiza el nombramiento por recomendación previa del Consejo de Seguridad. Para avanzar, un candidato debe ser presentado por al menos un Estado miembro, obtener como mínimo nueve votos entre los quince integrantes del Consejo y evitar el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Después necesita el respaldo mayoritario de la Asamblea General. Ningún presidente puede controlar por sí solo todas esas instancias.

Estados Unidos posee herramientas para impulsar a Infantino, pero no para imponerlo. Podría presentar formalmente su nombre, hacer campaña diplomática y bloquear mediante su veto a otro candidato. La ONU permite incorporar aspirantes después del plazo orientativo del 1 de abril. Sin embargo, Washington necesitaría convencer al menos a otros ocho miembros del Consejo y lograr que las restantes cuatro potencias permanentes no vetaran al dirigente. Tampoco existe una regla jurídica que reserve el cargo para una región determinada, aunque en esta elección hay una fuerte expectativa política favorable a América Latina y el Caribe.


Infantino aún no es candidato oficial: la versión depende de una fuente anónima.

La carrera oficial

Rafael Grossi no es solamente uno de los nombres que suenan: Argentina formalizó su candidatura el 26 de noviembre de 2025. El diplomático dirige el OIEA, una organización internacional autónoma vinculada al sistema de Naciones Unidas. La carrera cuenta actualmente con seis aspirantes oficiales: Grossi, Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan, María Fernanda Espinosa, Carolyn Rodrigues-Birkett y Macky Sall. Bachelet continúa respaldada por Brasil y México pese a que Chile retiró su apoyo en marzo. Cinco de los seis candidatos pertenecen a América Latina y el Caribe.


Trump puede apoyar y bloquear nombres, pero no elegir por sí solo al jefe de la ONU.

El Consejo de Seguridad debe comenzar a medir el respaldo de los candidatos hacia finales de julio mediante votaciones informales. Su recomendación se espera entre agosto y octubre, antes del nombramiento definitivo de la Asamblea General. Guterres concluirá su segundo mandato el 31 de diciembre de 2026 y su sucesor asumirá el 1 de enero de 2027. Hasta que un país presente formalmente a Infantino y este acepte participar, su posible candidatura seguirá siendo un trascendido. Trump puede colocar el nombre sobre la mesa, pero no puede sentarlo solo al frente de la ONU.