26/07/2026 - Edición Nº1265

Internacionales

Escalada nuclear

Donald Trump bombardea Irán por 13ª noche y el Brent vuelve a USD 96

26/07/2026 | La ofensiva sobre Irán y el pacto nuclear con Riad elevan la tensión energética que alcanza a Argentina.



Estados Unidos completó este viernes 24 de julio la decimotercera noche consecutiva de bombardeos sobre Irán. La nueva ronda alcanzó infraestructura militar, sistemas de vigilancia y posiciones costeras, mientras Washington dejó abierta la posibilidad de ampliar la ofensiva después de los ataques hutíes contra buques saudíes. El conflicto volvió a extenderse desde el territorio iraní hacia las rutas marítimas que conectan el Golfo Pérsico y el mar Rojo. La presión militar ya no se mide únicamente por los objetivos atacados, sino por su capacidad de alterar el suministro energético mundial.

El mercado petrolero reaccionó con una oscilación de más de cinco dólares en pocas horas. El Brent superó los USD 101 durante la escalada y luego retrocedió hacia USD 96 ante la posibilidad de reabrir conversaciones entre Washington y Teherán. Esa diferencia refleja la prima de riesgo, el valor adicional que los operadores incorporan cuando temen cortes de producción, daños en instalaciones o restricciones en el estrecho de Ormuz. El barril no bajó porque el peligro desapareciera, sino porque el mercado empezó a descontar una salida diplomática todavía incierta.

 


Irán, centro territorial de la nueva fase de ataques estadounidenses.

Acuerdo bajo revisión

Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron el 22 de julio un acuerdo de cooperación nuclear civil conocido como acuerdo 123. Ese instrumento, previsto en la legislación estadounidense, crea el marco legal para vender reactores, materiales y servicios destinados a producir electricidad sin habilitar por sí mismo un programa militar. El anuncio oficial presentó una asociación de varias décadas y de miles de millones de dólares, pero no detalló el alcance exacto del eventual enriquecimiento de uranio dentro del reino. La omisión dejó abierta la discusión sobre qué actividades podrá desarrollar Riad y bajo qué controles internacionales.

La entrada en vigor del pacto quedó condicionada a que Arabia Saudita normalice sus relaciones con Israel mediante los Acuerdos de Abraham. Ese mecanismo reúne compromisos diplomáticos entre Israel y varios países árabes, pero Riad mantiene como requisito un avance verificable hacia un Estado palestino. El texto también deberá atravesar la revisión del Congreso estadounidense, donde existen objeciones por la ausencia de inspecciones reforzadas en instalaciones no declaradas. El acuerdo combina una oportunidad comercial para la industria nuclear estadounidense con una negociación regional que todavía no está cerrada.


Estados Unidos completó la decimotercera noche de ataques sobre territorio iraní.

Rutas y Argentina

La guerra alcanzó además el mar Rojo después de que los hutíes atacaran dos petroleros saudíes. La zona incluye Bab el-Mandeb, un paso estrecho que conecta el mar Rojo con el Golfo de Adén y permite enlazar Asia con el canal de Suez sin rodear África. La amenaza simultánea sobre esa ruta y sobre Ormuz obliga a navieras, aseguradoras y compradores de crudo a calcular mayores costos y tiempos de viaje. El riesgo central es que dos corredores energéticos queden sometidos al mismo tiempo a ataques, desvíos o cierres parciales. La respuesta saudí frente al bloqueo hutí busca impedir que esa presión paralice sus exportaciones.


El acuerdo nuclear con Riad quedó sujeto a la normalización saudí con Israel.

Para Argentina, un Brent cercano a USD 96 produce efectos favorables y adversos que deben leerse en conjunto. Un precio internacional elevado mejora el valor de las exportaciones de Vaca Muerta y puede reforzar el ingreso de divisas, pero también presiona el costo de los combustibles, los fletes y las compras externas de energía durante el invierno. El traslado al surtidor no es automático porque intervienen impuestos, márgenes de refinación y decisiones comerciales. La oportunidad exportadora existe, aunque convive con un riesgo inflacionario y logístico que exige estabilidad en las rutas internacionales. Ese equilibrio define el efecto de la guerra sobre las exportaciones argentinas de energía.