25/07/2026 - Edición Nº1264

Internacionales

Tensión energética

El Brent superó los USD 100 y eleva la presión energética sobre Argentina

25/07/2026 | El salto del crudo encarece las referencias globales, aunque su traslado local no será automático.



El petróleo Brent cerró el jueves 23 de julio en USD 100,69 por barril, con una suba diaria cercana al 7%. El contrato para septiembre alcanzó su mayor valor desde el 22 de mayo, mientras el WTI estadounidense avanzó hasta USD 92,19. La reacción ocurrió después de los ataques contra petroleros saudíes en el Mar Rojo, que incorporaron una segunda zona de riesgo a una cadena internacional de suministros que ya operaba bajo presión.

La amenaza simultánea sobre el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz redujo las alternativas para transportar crudo desde Medio Oriente. Los buques que evitan una ruta deben asumir recorridos más largos, mayores costos de combustible y primas de seguro más elevadas. Esa combinación no significa que todo el suministro mundial haya quedado interrumpido, pero sí explica por qué el mercado agregó rápidamente una prima de riesgo al valor del barril.

 


El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán.

Dos rutas bajo presión

El salto hasta los tres dígitos fue la consecuencia de una escalada acumulada y no de una sola jornada. El Brent se encontraba cerca de USD 90 al comenzar la semana y encadenó varias ruedas alcistas hasta consolidarse por encima de USD 100. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el precio aumentó alrededor de 40%, impulsado por la menor circulación de embarcaciones, el descenso de las exportaciones regionales y la incertidumbre sobre la duración del conflicto.

Ormuz continúa siendo el principal cuello de botella porque concentra una parte decisiva del comercio petrolero internacional. El tránsito marítimo permanece severamente restringido, aunque no existe evidencia de un cierre absoluto del paso. Esa diferencia resulta central: una circulación reducida genera aumentos de costos y demoras, mientras una clausura completa provocaría una interrupción física mucho más difícil de compensar mediante reservas, oleoductos o incrementos de producción.


El Brent cerró en USD 100,69 tras los ataques contra petroleros saudíes.

El impacto para Argentina

Para Argentina, un petróleo más caro presenta efectos contrapuestos. El país puede mejorar los ingresos por sus exportaciones de crudo, especialmente por la expansión productiva de Vaca Muerta, pero también enfrenta mayores referencias internacionales para combustibles, transporte y determinados insumos industriales. El precio local no replica automáticamente al Brent porque intervienen el tipo de cambio, los impuestos, los costos de refinación y la política comercial de las empresas.


Ormuz sigue restringido, pero no existe confirmación de un cierre completo.

El principal riesgo aparece si la suba deja de ser transitoria y se mantiene durante varias semanas. En ese escenario aumentaría la presión sobre los costos logísticos y sobre los valores internos de los combustibles, aunque sin permitir todavía una estimación precisa del traslado. La evolución dependerá de la seguridad en las rutas marítimas, de la duración de las hostilidades y de la capacidad de los países productores para compensar los barriles que dejaron de llegar al mercado.