La campaña publicitaria en espacios públicos para la película de terror La posesión de la Momia de Lee Cronin, distribuido por Warner Bros., fue vetada en el Reino Unido tras una drástica resolución del organismo regulador publicitario (Advertising Standards Authority, ASA). La controversia se centró en los carteles promocionales desplegados en la red del metro de Londres y otras locaciones al aire libre, los cuales mostraban el primer plano de una figura femenina momificada con un ojo inflamado y sellado, y la cabeza envuelta en telas con inscripciones jeroglíficas.
El fallo del organismo fiscalizador determinó que los rasgos de la figura transmitían "una impresión realista de una niña muerta", efecto que se veía acentuado por las vendas que la rodeaban. Al haberse exhibido en lugares sin restricción de público general (incluidas estaciones del tren subterráneo y cartelería visible desde una guardería infantil), la entidad concluyó que el material gráfico resultaba altamente propenso a causar angustia en los niños. Por esta razón, dictaminó que los afiches infringían las normas del código publicitario relativas a la responsabilidad social y a evitar generar sobresaltos o malestar injustificado en los espectadores más jóvenes.

Ante las acusaciones, la distribuidora Warner Bros. argumentó en su defensa que la expresión neutral del rostro, el ojo abierto y la ausencia de elementos como un sarcófago o ataduras fueron elecciones de diseño deliberadas para amortiguar el impacto visual. La compañía también destacó que mantiene como política habitual ubicar la publicidad de sus títulos de terror a más de 100 metros de distancia de colegios e instituciones educativas, aunque admitió que dicha norma interna no contemplaba expresamente a las guarderías. Pese a estos argumentos, el regulador prohibió que el afiche vuelva a mostrarse en su formato actual y ordenó a la empresa extremar las precauciones para no exponer a menores a futuros materiales susceptibles de provocarles temor.
Paralelamente, el organismo desestimó las denuncias de aquellos espectadores que afirmaban que el afiche banalizaba la pérdida de niños o los conflictos internacionales actuales. El ente regulador concluyó que el texto que acompañaba la imagen identificaba con claridad la naturaleza de la pieza como la promoción de una producción cinematográfica de ficción, lo que brindaba el contexto necesario para los transeúntes. Asimismo, la investigación convalidó los comerciales emitidos en televisión (en los que una familia recibía una inquietante llamada sobre la reaparición de su hija desaparecida años atrás), al determinar que la franja horaria nocturna asignada limitó con éxito la exposición del público infantil.
La película, dirigida por el cineasta irlandés Lee Cronin, tuvo su paso por los cines argentinos a mediados de abril logrando 200 mil espectadores, antes de pasar a formar parte del catálogo de la plataforma HBO Max. El largometraje propone un giro inquietante en el mito clásico del monstruo ancestral, alejándose de los tópicos habituales del género de aventuras para sumergirse en una atmósfera de puro horror.
En la antesala de su esperado estreno en las salas de cine de Argentina, tuvimos la oportunidad exclusiva de dialogar en una entrevista mano a mano con el propio director Lee Cronin y con los integrantes del elenco principal. Durante la charla, nos revelaron los secretos detrás de la película.