07/08/2026 - Edición Nº1277

Internacionales

Tensión comercial

Arancel cero y menos costos: el efecto del T-MEC que puede mover precios en México

07/08/2026 | El 85% de sus exportaciones entra sin arancel a Estados Unidos mientras prepara una cuarta ronda de conversaciones en Washington.



México llegará a la próxima ronda de conversaciones comerciales con Estados Unidos después de conservar el acceso sin arancel para cerca del 85% de sus exportaciones. La condición alcanza a los bienes que cumplen las reglas de origen del T-MEC y mantiene al país en una posición favorable frente a otros socios de Washington. El dato corrige la idea de que se trata solamente de aranceles bajos: para ese conjunto de productos, la tasa es cero. La ventaja no elimina todos los gravámenes, pero protege el núcleo del intercambio bilateral mientras continúa la negociación.

La tercera ronda bilateral se desarrolló entre el 21 y el 23 de julio en Ciudad de México y dejó una cuarta instancia prevista para la primera semana de septiembre en Washington. El nuevo encuentro tendrá lugar en un contexto marcado por las presiones arancelarias y por las declaraciones de Donald Trump que restaron importancia al acuerdo norteamericano. Marcelo Ebrard presentó la continuidad del trato preferencial como resultado de la integración productiva alcanzada entre ambos países. La meta inmediata consiste en conservar esa posición sin debilitar las cadenas industriales construidas bajo el T-MEC.


 


México, país de América del Norte e integrante del T-MEC.

La ventaja mexicana

El acceso preferencial se sostiene en una integración industrial que distribuye proveedores, fábricas y procesos productivos entre México y Estados Unidos. Las reglas de origen determinan qué mercancías pueden ingresar sin arancel y obligan a las empresas a documentar cuánto de cada producto fue elaborado dentro de América del Norte. Una parte de las exportaciones que no cumple esas condiciones continúa alcanzada por gravámenes estadounidenses. La posición mexicana depende del cumplimiento del tratado y de una estructura productiva compartida, no solamente de la relación política entre ambos gobiernos.

El Plan México agrega un frente interno a la estrategia comercial mediante inversiones, producción nacional, infraestructura y una mayor participación de proveedores locales. Esa política no reemplaza la negociación con Washington, pero puede reducir vulnerabilidades y elevar el contenido mexicano dentro de las cadenas regionales. Claudia Sheinbaum busca combinar la defensa del T-MEC con una agenda capaz de sostener empleo, exportaciones y capacidad industrial. Negociación externa y fortalecimiento productivo funcionan como herramientas complementarias ante un escenario comercial todavía abierto.

La presidenta de México Claudia Sheinbaum habla desde un atril durante una exposición pública
Claudia Sheinbaum impulsa el Plan México como complemento de la negociación comercial.

Una referencia regional

El caso mexicano ofrece a la Argentina una referencia útil, aunque no constituye un esquema trasladable de manera automática. México negocia dentro de un tratado regional, comparte extensas cadenas industriales con Estados Unidos y cuenta con reglas de origen que respaldan el ingreso preferencial de sus productos. La Argentina desarrolla su relación comercial mediante acuerdos y conversaciones bilaterales con una estructura exportadora diferente. La experiencia mexicana muestra que el acceso favorable depende tanto de la diplomacia como del volumen comercial, la integración productiva y el cumplimiento de reglas comunes.

Donald Trump y Javier Milei conversan durante un encuentro oficial entre Estados Unidos y Argentina
Argentina mantiene su propio canal bilateral para negociar condiciones comerciales con Washington.

La cuarta ronda de septiembre mostrará si la ventaja mexicana puede sostenerse frente a nuevas presiones comerciales. Para México, el objetivo será preservar el arancel cero sobre la mayor parte de sus exportaciones y ofrecer previsibilidad a las empresas que producen dentro del T-MEC. Para la Argentina, el resultado servirá como referencia sobre los criterios que Washington aplica a sus distintos socios, sin convertir realidades económicas diferentes en una comparación directa. La principal enseñanza regional es que la estabilidad comercial se construye con acuerdos, producción integrada y capacidad sostenida de negociación.