Al 6 de agosto de 2026, no existe constancia pública de que Estados Unidos haya revocado las visas de los directivos de CALF. La situación permanece en el terreno de una posible restricción, después de que la representación estadounidense relacionara la elegibilidad para ingresar a su territorio con la expansión de tecnología china en infraestructura considerada estratégica. El conflicto trasladó a Neuquén una competencia que supera la compra de equipamiento y alcanza el control de redes, centros de datos y sistemas urbanos. La precisión resulta central: hubo mensajes y una advertencia pública, pero las visas continúan vigentes y no fue comunicada una sanción individual.
Los contactos comenzaron el 12 de julio, cuando un gerente de la cooperativa recibió mensajes de Andrew Dilts, agregado de Asuntos Económicos de la Embajada estadounidense. Las comunicaciones mencionaron una política de restricción o revocación de visas para autoridades vinculadas con la expansión de Huawei, preguntaron si podía cancelarse la iniciativa y anticiparon gestiones ante funcionarios provinciales. El vínculo cuestionado había avanzado durante una visita de CALF a Shenzhen a fines de abril, con proyectos para desarrollar un centro de datos regional, modernizar redes eléctricas, ampliar la conectividad y aplicar sistemas inteligentes a la movilidad y la planificación urbana. La discusión, por lo tanto, no se limita a una red móvil de quinta generación, sino que abarca diferentes capas de infraestructura digital.
CALF llevó el intercambio informal a los canales institucionales mediante una nota enviada el 29 de julio al embajador Peter Lamelas, con copia a la Cancillería argentina. La cooperativa solicitó que la representación confirmara, rectificara o precisara si los mensajes reflejaban una posición oficial, qué instrumento respaldaba la advertencia y cuáles eran las objeciones técnicas concretas al proyecto. Ante la falta de una respuesta escrita, el presidente del Consejo de Administración, Marcelo Severini, firmó el 4 de agosto una presentación formal ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. El documento pidió la intervención del organismo, el traslado de cualquier planteo por vías diplomáticas y una evaluación del encuadre correspondiente. Cancillería recibió la presentación el 5 de agosto.
El reclamo también presentó información destinada a corregir la caracterización de la infraestructura de CALF como una red exclusivamente china. La cooperativa detalló que emplea electrónica de Huawei junto con servidores estadounidenses HPE, equipos de energía APC y Eaton, sistemas de alimentación ininterrumpida de la compañía suiza ABB y routers y switches europeos MikroTik. Una red multiproveedor combina equipos de diferentes fabricantes para evitar que toda su operación dependa de una sola empresa. Calfibra mantiene alrededor de 9.000 clientes conectados y un ritmo aproximado de 1.200 instalaciones mensuales, mientras avanza hacia otras localidades neuquinas. CALF sostuvo que las adquisiciones se deciden por calidad, precio y financiamiento y ofreció someter sus proyectos a organismos técnicos argentinos.

Washington ubica a Huawei dentro de su política de seguridad nacional y busca limitar su participación en redes capaces de transportar datos sensibles. Esa posición explica la revisión de visas, pero hasta ahora no estuvo acompañada por un informe técnico dirigido a CALF que identifique vulnerabilidades concretas en su infraestructura. La respuesta china difundida el 6 de agosto rechazó el uso de restricciones migratorias para condicionar acuerdos comerciales en la Argentina y consideró que la preocupación estadounidense amplía de manera excesiva el concepto de seguridad. Pekín también vinculó el episodio con la competencia económica y tecnológica entre ambas potencias. El desacuerdo enfrenta dos criterios: la prevención geopolítica impulsada por Estados Unidos y la libertad comercial defendida por China.

El expediente quedó ahora condicionado por tres respuestas pendientes: la posición de Cancillería, una eventual objeción técnica estadounidense y cualquier decisión formal sobre las visas. Mientras ninguna de ellas se produzca, corresponde mantener separados los hechos comprobados de los escenarios posibles. CALF continúa con sus servicios y no anunció la cancelación del vínculo tecnológico, Estados Unidos conserva la facultad de revisar el ingreso a su territorio y China ya convirtió el caso en una cuestión bilateral. La importancia del episodio reside en que una decisión de compra de una cooperativa provincial pasó a formar parte de la competencia global por datos, conectividad e infraestructura crítica. Neuquén dejó de ser únicamente el lugar del proyecto y se convirtió en un nuevo punto de fricción tecnológica entre Washington y Pekín.