08/08/2026 - Edición Nº1278

Internacionales

Tensión bilateral

Sheikh Hasina fija diciembre para volver y agrava la tensión entre India y Bangladesh

08/08/2026 | Dhaka reactivó el reclamo de extradición y Nueva Delhi negó haber respaldado la presentación de la exlíder.



Sheikh Hasina volvió a fijar diciembre de 2026 como fecha para regresar a Bangladesh y elevó la tensión diplomática con India. La ex primera ministra participó mediante una conexión de audio en una actividad organizada el 5 de agosto en el Club de Corresponsales Extranjeros del Sur de Asia, en Nueva Delhi, durante su primera interacción pública con periodistas desde que dejó el poder. Hasina permanece en India desde el 5 de agosto de 2024, cuando abandonó Bangladesh tras el levantamiento encabezado por estudiantes. El Ministerio de Asuntos Exteriores indio reafirmó el 7 de agosto que el Gobierno no organizó la presentación ni respalda las posiciones expresadas durante un encuentro gestionado por una entidad privada. La fecha anunciada convirtió una declaración política en un nuevo punto de presión para los dos gobiernos.

Dhaka respondió que la presentación afectó su soberanía y perjudicó los esfuerzos para estabilizar el vínculo bilateral. El gobierno de Tarique Rahman, surgido de las elecciones generales de febrero de 2026, renovó el reclamo para que India entregue a la exmandataria y cuestionó que pudiera intervenir públicamente desde territorio indio. La controversia amplía el escenario descrito en la cobertura de News Digitales sobre los dos años de la caída de Hasina, porque ahora la transición debe administrar una posible vuelta, una condena penal y la reorganización de una fuerza cuyo registro electoral permanece suspendido. La disputa también alcanza una relación estratégica que comprende comercio, energía, seguridad fronteriza, agua y circulación de personas.

Bangladesh, país gobernado desde Dhaka que reclama a India la entrega de la ex primera ministra Sheikh Hasina.

La extradición continúa bajo examen

El tratado de extradición vigente entre India y Bangladesh desde 2013 constituye el instrumento jurídico central del conflicto. Dhaka presentó un primer pedido formal en diciembre de 2024 y lo renovó después de la sentencia dictada contra Hasina en noviembre de 2025, mientras Nueva Delhi confirmó el 17 de julio de 2026 que el expediente seguía sometido a revisión legal y judicial. El texto oficial del tratado bilateral establece la entrega recíproca de personas procesadas, condenadas o reclamadas para cumplir una pena, pero también exige un procedimiento interno antes de resolver cada solicitud. La extradición, que consiste en entregar a una persona requerida por otro Estado, no se ejecuta automáticamente por la sola existencia de una condena. Al 7 de agosto no hay una decisión pública de India que autorice o cierre el traslado.

La condena a muerte dictada en ausencia condiciona cualquier retorno que no haya sido coordinado previamente. El Tribunal Internacional de Crímenes de Bangladesh responsabilizó a Hasina el 17 de noviembre de 2025 por crímenes de lesa humanidad relacionados con la represión de las protestas de 2024. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU consideró relevante que las violaciones fueran juzgadas, pero señaló reparos por la pena capital y por las garantías de un proceso celebrado sin la acusada. Una investigación del mismo organismo estimó que hasta 1.400 personas pudieron morir entre julio y agosto de 2024. A ese cuadro se suma que la Comisión Electoral de Bangladesh mantiene suspendido el registro de la Liga Awami, por lo que la vuelta de su líder no restablecería por sí sola la actividad electoral del partido.

Un manifestante sostiene la bandera de Bangladesh durante las movilizaciones de 2024.
Manifestantes se concentraron en Dhaka durante la salida de Sheikh Hasina del poder en agosto de 2024.

Diciembre no elimina los obstáculos

El anuncio de diciembre no incluye todavía un itinerario, garantías de seguridad ni un mecanismo de ingreso acordado con las autoridades. Una vuelta voluntaria colocaría a Hasina bajo el alcance inmediato de la condena y de las demás actuaciones judiciales abiertas en Bangladesh, mientras una permanencia prolongada en India mantendría el expediente de extradición como fuente de tensión. La pena de muerte añade sensibilidad política y de derechos humanos al trámite, aunque no determina por sí sola cuál será la respuesta de Nueva Delhi. El gobierno de Tarique Rahman deberá combinar la aplicación de las resoluciones judiciales con la prevención de nuevos episodios de violencia, y la administración india tendrá que resolver el reclamo sin desatender una relación que comprende más de 4.000 kilómetros de frontera y numerosos intereses económicos y de seguridad.

Sheikh Hasina pronuncia un discurso durante una actividad oficial en Bangladesh.
Sheikh Hasina durante una actividad oficial anterior a su salida del gobierno de Bangladesh.

El próximo movimiento relevante deberá ser una resolución india sobre la extradición o una prueba concreta de que Hasina prepara el viaje anunciado. Hasta que alguno de esos pasos ocurra, diciembre funciona como una fecha política elegida por la exmandataria y no como un plazo aceptado por los dos Estados. La respuesta de Nueva Delhi permitirá saber si el expediente avanza hacia una instancia judicial, continúa bajo revisión o requiere nueva documentación de Dhaka. Bangladesh, por su parte, deberá precisar cómo ejecutaría la sentencia y qué garantías procesales aplicaría si Hasina cruza la frontera. La estabilidad bilateral dependerá menos del anuncio que de la capacidad de ambos gobiernos para encauzar el caso mediante procedimientos jurídicos verificables antes de diciembre.