Abelardo de la Espriella puso este lunes 10 de agosto bajo su mando directo la respuesta al terremoto que golpeó el centro y occidente de Colombia. Anunció el desastre nacional, instaló el Puesto de Mando Unificado en la UNGRD y centralizó los reportes oficiales. En su mensaje en X afirmó que el Estado actuaba coordinado y mostró la reunión de crisis.
El movimiento ocurrió a las 7:34, alcanzó magnitud 7,4 y tuvo su epicentro junto a San José del Palmar, en Chocó. El SGC actualizó la profundidad a 103 kilómetros. El corte presidencial de las 12:30 registró 111 fallecidos y 87 heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 destruidas y 61 edificios colapsados. Las cifras son provisionales; el boletín del SGC aporta los datos técnicos y News Digitales explica por qué el impacto fue desigual.
La coordinación nacional quedó concentrada en el Comité para el Manejo de Desastres y la Sala de Crisis de la UNGRD. El vicepresidente José Manuel Restrepo, ministros y autoridades territoriales consolidan reportes. La respuesta oficial activó cuatro grupos USAR de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín, especializados en búsqueda y rescate urbano.
La primera prioridad operativa es localizar y sacar con vida a las personas atrapadas bajo los escombros. Bogotá dispuso 100 rescatistas, maquinaria y equipos, y Antioquia ofreció aeronaves para zonas aisladas. Los daños en hospitales, escuelas, vías y aeropuertos exigen actuar a la vez en rescate, salud y movilidad, sin presentar el despliegue como un resultado alcanzado.
La declaración de desastre nacional abre un marco administrativo para movilizar recursos y coordinar la rehabilitación. No equivale a un estado constitucional de emergencia económica y social. La Ley 1523 de 2012 exige un decreto presidencial tras la recomendación del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo. Al cierre, el instrumento firmado no pudo comprobarse.

La siguiente prueba será trasladar el mando central a los puntos donde siguen las búsquedas y los servicios interrumpidos. De la Espriella anunció un viaje a Quibdó y envió ministros al Eje Cafetero y Valle del Cauca. El próximo balance deberá actualizar víctimas y daños, publicar el decreto y precisar qué equipos llegaron a cada municipio. Así podrán medirse rescates, asistencia y restablecimiento, no solo anuncios.