La proyección consolidada de obras en la Casa Blanca alcanzó este 12 de agosto al menos USD 927 millones. El cálculo reúne el salón del Ala Este, un helipuerto, un centro de control para visitantes, mejoras en Lafayette Square y trabajos de seguridad. Son contratos y proyectos financiados por vías diferentes, no una partida única aprobada por el Congreso.
El salón concentra unos USD 600 millones y cerca de la mitad correspondería a recursos públicos. El anuncio inicial de 2025 calculaba USD 200 millones. Los expedientes posteriores ampliaron la intervención a unos 89.000 pies cuadrados sobre el suelo y casi 1.000 comensales. Así, el costo actualizado superó los USD 400 millones que aparecen en el litigio.
Desde enero de 2025 fueron dirigidos USD 875 millones a la cuenta de mantenimiento de la Residencia Ejecutiva. Aportaron USD 500 millones el Servicio Secreto y la Oficina Militar, USD 305 millones los donantes y USD 70 millones una fuente no identificada públicamente. La diferencia frente a USD 927 millones separa dinero canalizado de costos proyectados.
Las obras combinan hospitalidad presidencial, infraestructura militar y controles de acceso. El programa oficial incluye un salón de 22.000 pies cuadrados, cocina, oficinas y cine, además de instalaciones subterráneas clasificadas. El helipuerto adapta el jardín sur a Marine One; el centro de visitantes y el perímetro responden al debate sobre seguridad presidencial reactivado por ataques recientes.
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Un tribunal federal de apelaciones ordenó el 7 de agosto detener la construcción visible hasta que el Congreso autorice el proyecto. La decisión mantuvo habilitados trabajos subterráneos de seguridad nacional. El tribunal suspendió el efecto del fallo durante 14 días para permitir un recurso ante la Corte Suprema, por lo que la medida todavía no implica el cierre total de la obra.
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La administración anunció que llevará la disputa a la Corte Suprema, aunque al cierre no había una presentación pública del caso. Sin aval judicial o legislativo, la fase visible deberá detenerse cuando venza la pausa. El total seguirá abierto porque el gobierno no difundió un presupuesto consolidado y los contratos de la Residencia Ejecutiva tienen publicidad limitada.