La Libertad Avanza y el PRO dieron un nuevo paso en su acercamiento político. Después de la conversación telefónica entre Karina Milei y Mauricio Macri, referentes de ambos espacios mantuvieron una reunión de trabajo y acordaron establecer un mecanismo de coordinación con encuentros cada 15 días.
La decisión convierte al encuentro en algo más que una reunión circunstancial. El objetivo será sostener un canal periódico entre las dos fuerzas, coordinar posiciones y trabajar sobre la agenda parlamentaria que el Gobierno pretende impulsar durante los próximos meses.
El encuentro fue convocado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y reunió al presidente del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo; al secretario general del PRO, Fernando de Andreis; al vicepresidente de La Libertad Avanza, Martín Menem; y al responsable político libertario Eduardo “Lule” Menem.
El principal dato político que dejó la reunión fue la decisión de darle continuidad formal a las conversaciones. Los representantes de ambos espacios acordaron volver a encontrarse cada dos semanas para avanzar con el trabajo conjunto.
Según señalaron tras el encuentro, se trató de un “gran primer paso” para construir una dinámica común y “blindar el cambio”.
El mensaje también dejó en claro uno de los argumentos políticos utilizados para justificar el acercamiento. Los participantes coincidieron en que la Argentina “no puede volver a caer en manos del populismo” y anticiparon que los encuentros quincenales servirán para sostener la coordinación.
El esquema abre así una instancia más estable de diálogo entre dos fuerzas que comparten buena parte de su electorado y que durante los últimos años atravesaron momentos tanto de cooperación como de tensión.
El otro eje de la reunión estuvo puesto en el Congreso. Los dirigentes repasaron los proyectos que estarán en discusión durante los próximos meses y plantearon la necesidad de avanzar conjuntamente con las reformas que impulsa el oficialismo.
Para La Libertad Avanza, el vínculo con el PRO puede resultar determinante a la hora de construir mayorías legislativas. Para el partido de Macri, en tanto, la nueva dinámica le permite intervenir en la discusión de las reformas y sostener un canal directo con la conducción política del Gobierno.
La presencia de Ritondo y Martín Menem también expone la importancia que tendrá la Cámara de Diputados en esta nueva etapa. Ambos ocupan lugares centrales en la negociación parlamentaria de sus respectivos espacios.

Pero la mesa no quedó limitada a los referentes legislativos. La participación de Santilli, De Andreis y Lule Menem le dio al encuentro un componente político que excede la coordinación de votos dentro del Congreso.
La secuencia comenzó con una conversación entre Karina Milei y Mauricio Macri y continuó ahora con una reunión de sus principales dirigentes. El siguiente paso ya quedó establecido: volverán a encontrarse dentro de 15 días.

Por el momento, los dos espacios presentan el entendimiento como una dinámica de trabajo destinada a respaldar las reformas y evitar un regreso del peronismo al poder. No se anunció un acuerdo electoral ni una alianza formal de cara a 2027.
Sin embargo, la decisión de establecer reuniones periódicas eleva el nivel del acercamiento y abre una nueva etapa en la relación entre el oficialismo y el PRO.
La incógnita será hasta dónde llegará esa coordinación. Por ahora, LLA y el PRO comenzaron por el Congreso y fijaron una mesa que volverá a reunirlos cada dos semanas. La continuidad de esos encuentros mostrará si el entendimiento queda concentrado en la agenda legislativa o termina convirtiéndose en un acuerdo político más amplio.