Estados Unidos puso en marcha el relevo del USS Abraham Lincoln con el USS George Washington, que dejó su escala en Vietnam y avanza desde el Pacífico hacia Medio Oriente. La rotación fue confirmada por funcionarios estadounidenses, pero la Marina no publicó la fecha exacta del traspaso. El movimiento llega con el Lincoln por encima de los 250 días de despliegue y bajo presión política por las condiciones de vida a bordo.
El Abraham Lincoln salió de San Diego el 21 de noviembre de 2025 para una misión prevista inicialmente por siete meses y ya supera los 250 días desplegado. Además, lleva más de 200 días sin escala portuaria, una permanencia descrita como récord en el Senado. El buque llegó a Medio Oriente antes de la guerra con Irán del 28 de febrero y continuó operando durante la reactivación del bloqueo naval estadounidense en julio.
El relevo no será inmediato porque ambos grupos de ataque están separados por miles de kilómetros y la fecha de encuentro no se hizo pública. El George Washington seguía en el mar de China Meridional el 11 de agosto, después de partir de Da Nang el día 5. Desde allí debe avanzar hacia el océano Índico antes de incorporarse al dispositivo naval estadounidense en Medio Oriente.
La extensión del despliegue convirtió el bienestar de la tripulación en un asunto de supervisión parlamentaria. Richard Blumenthal reclamó explicaciones por reportes de escasez de suministros, contaminación de agua, fallas de plomería, problemas de seguridad, salud mental y correo. La Marina rechaza que exista un deterioro generalizado y sostiene que mantiene servicios esenciales y apoyo médico, mientras Pete Hegseth consideró distorsionada la descripción de las condiciones a bordo.
El movimiento del George Washington también desplaza presión hacia el Indo-Pacífico, donde es el portaaviones estadounidense desplegado permanentemente desde Japón. Su salida hacia Medio Oriente reduce temporalmente el margen de presencia naval en una región prioritaria para Washington, aunque funcionarios presentan el relevo como una rotación planificada. No hay fecha pública para la llegada al área de operaciones ni para el regreso efectivo del Lincoln a San Diego.
El próximo punto verificable será la llegada del George Washington al área del Comando Central y el traspaso de funciones con el Lincoln. También vence el 27 de agosto el plazo fijado por Blumenthal para que Defensa responda sobre fatiga, mantenimiento, salud y futuras rotaciones. La cuestión de fondo es cuánto tiempo puede mantener Estados Unidos un portaaviones en combate sin trasladar el desgaste humano y técnico al siguiente ciclo operativo.