El incendio iniciado la noche del 13 de agosto en Lokva Rogoznica avanzó hasta el área de Omiš y obligó a evacuar a unas 2.500 personas. La Hrvatska vatrogasna zajednica informó este 15 de agosto que el fuego afectó alrededor de 1.000 hectáreas de pasto, matorral y pinar, dejó una persona muerta y seguía en fase de saneamiento sobre viviendas dañadas y bordes del perímetro.
La emergencia golpeó una franja donde la actividad turística forma parte central de la vida costera. La oficina turística de Omiš promociona la ciudad y su riviera como zona de playas, alojamientos y excursiones, mientras el incendio alcanzó poblados de ese corredor en plena temporada alta. El episodio se suma a la ola de incendios que News Digitales viene siguiendo en Europa.
El viento fuerte y el inicio nocturno redujeron la ventana de respuesta aérea durante las horas más críticas. El aviso oficial se recibió a las 20:15 del 13 de agosto y, en el punto máximo del operativo, participaron 253 bomberos con 83 vehículos, cuatro Canadair CL-415 y cuatro Air Tractor. La combinación de vegetación seca, pinar y ráfagas aceleró la propagación hacia sectores habitados antes de que el dispositivo pudiera estabilizar los frentes.
Las autoridades recibieron reportes de viviendas alcanzadas en Ivašnjak, Staro Selo, Pod Vajle, Nemira, Stanići y Medići. También se destruyeron numerosos vehículos y el sistema sanitario atendió a decenas de personas. El KBC Split examinó a 42 pacientes, hospitalizó a 14 y mantenía a siete en estado crítico al cierre del parte del 14 de agosto. Los centros de recepción de Omiš y Split absorbieron a residentes y turistas desplazados por la emergencia.

La causa del incendio continúa bajo investigación y las autoridades croatas evitaron atribuir responsabilidades antes de completar las pericias. Tampoco existe todavía una evaluación definitiva de los daños materiales en casas, vehículos, alojamientos e infraestructura del corredor costero. Esa incertidumbre obliga a separar el impacto ya confirmado de cualquier hipótesis sobre el origen del fuego y de estimaciones económicas preliminares que todavía no fueron publicadas por los organismos responsables.

Este 15 de agosto la situación era más favorable, pero los equipos seguían saneando estructuras quemadas y los bordes del incendio. Durante la mañana operó un Canadair y para la tarde se había previsto un helicóptero militar de reconocimiento. El próximo tramo de la emergencia pasa por completar la evaluación de daños, asegurar el regreso de evacuados y sostener la asistencia a turistas afectados, mientras Omiš intenta recuperar la normalidad en uno de los momentos más intensos de su temporada.