19/08/2026 - Edición Nº1289

Agro

BIOCOMBUSTIBLES

Pymes del biodiésel contra el proyecto de Bullrich: piden un corte de 12,5%

19/08/2026 | Desde CEPREB señalan que hay 9.500 puestos de trabajo en riesgo. La propuesta alternativa que impulsan.



El debate por la reforma del régimen de biocombustibles abrió una disputa por el futuro de las pymes que actualmente abastecen el mercado interno de biodiésel. Mientras el proyecto de ley impulsado por la senadora Patricia Bullrich plantea elevar el corte obligatorio de 7,5% al 10% y avanzar hacia un mercado abierto, las empresas regionales advierten que el esquema concentrará el negocio en las grandes aceiteras y las llevará a su desaparición.

La Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) cuestionó especialmente el mecanismo previsto para la transición de las empresas no integradas. Según el análisis realizado por la entidad, el artículo 38 del proyecto establece una reducción progresiva de la participación asegurada de las pymes hasta extinguirla en 2031.

“Es una ley que lejos de ser de desregulación es de concentración. Su aplicación, por la forma en la que está redactado su articulado, va a conducir a la quiebra de las pymes y a la concentración de todo el negocio de biodiesel en seis empresas aceiteras multinacionales ubicadas en el puerto de Rosario”, afirmó Federico Martelli, director ejecutivo de CEPREB, en diálogo con NewsDigitales.

El proyecto de la exministra de Seguridad se encuentra en tratamiento en el Senado y forma parte del conjunto de iniciativas que discuten un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles. El proyecto oficialista plantea reemplazar el régimen vigente y avanzar hacia un esquema de mayor competencia.

Pero para las pymes el problema no está en introducir competencia, sino en cómo se distribuye ese mercado adicional y quiénes quedan en condiciones de competir.

El riesgo para las 25 pymes

Actualmente existen 25 plantas pymes que abastecen el mercado interno y están radicadas principalmente en Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis. Según CEPREB, el entramado genera unos 9.500 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos y representa una facturación anual cercana a los 1.000 millones de dólares.

Martelli sostuvo que el proyecto oficialista puede afectar además a una cadena mucho más amplia vinculada con la producción de soja.

“Además de afectar, por supuesto, a las pymes que hacen biodiesel, también va a afectar a toda la cadena de valor de la soja, centralmente a las casi 400 extrusoras pymes que en todo el país muelen el poroto y hacen harina y aceite”, señaló.

La preocupación surge de una particularidad del mercado: mientras la oferta está atomizada entre numerosas empresas regionales, la demanda está fuertemente concentrada en las petroleras. Según los datos aportados por CEPREB, YPF representa por sí sola cerca del 59% de la demanda y las tres principales petroleras concentran alrededor del 92%.

Para las empresas regionales, esa asimetría se vuelve todavía más relevante frente a la entrada de las grandes aceiteras integradas, que cuentan con escala y producen su propia materia prima.

“Las aceiteras que tienen plantas gigantes, que tienen una capacidad instalada para hacer 3 millones de toneladas por año, quieren quedarse con el mercado interno”, sostuvo Martelli.

La discusión también está atravesada por el derrumbe del mercado externo. Desde la sanción de la Ley 26.093, en 2006, las grandes aceiteras habían orientado buena parte de su producción hacia la exportación, mientras las pymes se concentraron en el abastecimiento interno.

Argentina llegó a exportar cerca de 2 millones de toneladas de biodiésel en sus mejores años, pero las barreras arancelarias y paraarancelarias aplicadas por Estados Unidos y Europa redujeron fuertemente ese negocio.

“Cuando el biodiesel argentino fue bloqueado por estas medidas, las compañías aceiteras empezaron a exportar cada vez menos y este año se va a exportar realmente un número muy exiguo, casi 100.000 toneladas, lo que va a ser un piso histórico”, explicó Martelli.

Según CEPREB, esa caída de las exportaciones explica por qué las grandes empresas ahora buscan ingresar con mayor fuerza al mercado interno.

Un corte del 12,5% y tres mercados

Frente al proyecto oficialista, las pymes no proponen mantener cerrado el mercado. Su alternativa consiste en aumentar todavía más el corte obligatorio y distribuirlo en tres segmentos, con competencia mediante licitaciones.

La propuesta lleva el corte al 12,5% con tres segmentos bien definidos: “Un segmento para las pymes regionales, es decir, aquellas que están a más de 80 kilómetros del puerto de Rosario. Otro segmento para las compañías no integradas, es decir, las pymes que están en el puerto de Rosario, que están cerca de la materia prima y el resto del libre comercio donde puedan entrar las grandes aceiteras” explicó Martelli.

Esos tres segmentos tendrían 5% para las pymes regionales, 2,5% para las pymes que están en el puerto y 5% del libre comercio.

El dirigente remarcó que el planteo no busca impedir que las grandes aceiteras participen del negocio.

“Está bien que quieran entrar en el mercado interno, pero sobre el aumento de corte, sobre el aumento del porcentaje de biodiesel que se fabrica, no sobre el que actualmente se hace y que por ende condenaría la quiebra de las pymes”, sostuvo.

La propuesta, además, abandona el actual esquema de cupos y precios regulados y plantea competencia mediante licitaciones dentro de cada segmento. De esta manera, CEPREB busca combinar apertura de mercado con una protección específica para las empresas regionales.

El esquema tiene además un respaldo que puede resultar clave en la discusión parlamentaria: CEPREB está en conversaciones para arribar a un acuerdo con otras entidades como CASFER y CARBIO.

“Creemos que de esa manera se va a aumentar significativamente el corte, pasando del 7,5% a 12,5%, que de esa manera se protege a las pymes y el empleo regional y de esa manera también pueden entrar en el mercado interno las aceiteras”, afirmó Martelli.

La discusión por el 10% y el futuro de las pymes

Uno de los principales cuestionamientos de CEPREB apunta al corte del 10% que contempla el proyecto de Patricia Bullrich. Para la cámara, ese porcentaje no representa necesariamente un incremento equivalente en el mercado disponible para las elaboradoras de biodiesel debido al mecanismo de coprocesamiento que habilita la iniciativa.

Según el análisis de la entidad, las petroleras podrían computar hasta tres puntos porcentuales de coprocesamiento, reduciendo el volumen efectivo que quedaría para las empresas elaboradoras

“En realidad no lo está subiendo, sino que lo está bajando del 7,5 al 7, porque le da a las petroleras la posibilidad de hacer 3% de coprocesamiento”, cuestionó Federico Martelli.

A eso se suma, según CEPREB, el cronograma previsto en el artículo 38 para las empresas no integradas. La cámara sostiene que la participación asegurada se reduce progresivamente hasta desaparecer a partir de 2031, momento en el que todo el mercado quedaría abierto a la competencia.

Para las pymes, la diferencia de escala y de integración productiva hace que esa apertura no sea una competencia entre iguales.

La cámara señala que la industria cuenta con una capacidad instalada muy superior al mercado interno: alrededor de 4 millones de toneladas frente a una demanda cercana al millón. En ese escenario, liberar el mercado sin segmentación podría favorecer a un reducido grupo de grandes empresas integradas.

“Por eso lo que nosotros planteamos es que está bien que quieran entrar en el mercado interno, pero sobre el aumento de corte y no sobre el que actualmente se hace”, insistió Martelli.

La disputa, entonces, excede el porcentaje de mezcla. Lo que está en juego es quién ocupará el mercado interno de biodiesel si aumenta el corte: las plantas regionales que actualmente abastecen a las petroleras, las grandes aceiteras que buscan nuevos destinos para su producción o un esquema que permita la convivencia de ambos segmentos.

Para CEPREB, además, no existe una limitación productiva para avanzar hacia un corte mayor.

La Argentina debería aspirar a estándares más altos, en sintonía con Europa, con Estados Unidos, con Brasil, con Perú, con el sudeste asiático. No hay ningún motivo por el cual no podamos ir a un corte del 12,5%”, sostuvo Martelli.

Y agregó: “Toda la industria está en condiciones de elaborarlo, las plantas están, la cosecha de soja está, el aceite de soja está, los motores lo toleran sin ningún inconveniente”.

La cámara ya comenzó a buscar respaldo político para modificar el proyecto. Senadores y diputados de distintos bloques trabajan, según Martelli, en una iniciativa que contemple los planteos del sector, mientras que en la Legislatura bonaerense también se analiza una declaración en defensa de la producción regional.

El objetivo es evitar que la discusión quede limitada a una pelea entre empresas y convertirla en un debate sobre el modelo de desarrollo que tendrá el biodiesel argentino.

“Hoy las pymes están trabajando muy bien, están produciendo todo el corte obligatorio. El precio es el que corresponde, porque se está respetando la fórmula de fijación de precio y por ende las compañías están trabajando todos los días”, afirmó Martelli.

Y concluyó: “Hoy el sistema funciona y no hay ningún motivo para destruirlo”.