La OMS confirmó el 18 de agosto que el brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo ya supera las 2.300 muertes y es el mayor registrado en la historia del país. El organismo situó la emergencia cerca de 5.000 infecciones, distribuidas en 55 zonas sanitarias de seis provincias, y sostuvo que la transmisión avanza más rápido que en cualquier brote previo de ébola. La epidemia continúa bajo emergencia de salud pública de importancia internacional.
El salto modifica otra vez la escala de una crisis que News Digitales había seguido cuando superó las 2.000 muertes con 4.381 casos confirmados al 9 de agosto. Nueve días después, la OMS ya hablaba de más de 2.300 fallecidos y casi 5.000 infectados. El brote congoleño superó en casos al episodio de 2018-2020 y, a escala mundial, pasó a ser el segundo mayor brote de ébola registrado.
La velocidad récord no depende de un único foco, sino de cadenas de transmisión que siguen apareciendo fuera del seguimiento sanitario. La actualización epidemiológica de la OMS describe conglomerados conectados entre sí y una expansión sostenida, mientras la inseguridad, los desplazamientos y la movilidad por carreteras, ríos y rutas mineras dificultan rastrear contactos. En reportes recientes, menos de una cuarta parte de los casos confirmados había sido identificada previamente como contacto.
La expansión territorial ya llevó el virus a 55 zonas sanitarias repartidas en Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé, Tshopo y Bas-Uélé. Ituri continúa como principal epicentro, pero la llegada a Bas-Uélé consolidó una sexta provincia afectada y amplió el riesgo hacia corredores de movilidad regional. La OMS también advirtió sobre centros de tratamiento saturados, zonas sin ambulancias suficientes y escasez de personal para investigar alertas, derivar pacientes y sostener el seguimiento de contactos.

El principal límite sanitario sigue siendo que no existe una vacuna licenciada ni un tratamiento específico aprobado contra el virus Bundibugyo. Dos vacunas diseñadas específicamente para esta especie ya entraron en ensayos en humanos y otra candidata con protección cruzada en animales avanza hacia una fase 3. El ensayo terapéutico PARTNERS patrocinado por la OMS alcanzó 100 pacientes, pero esos estudios todavía no reemplazan las medidas básicas de aislamiento, rastreo, atención clínica y entierros seguros.

El próximo punto crítico será comprobar si la ampliación de la respuesta consigue reducir las muertes comunitarias y cortar las cadenas que todavía quedan fuera de vigilancia. El Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional volvió a reunirse el 18 de agosto para evaluar la situación y las recomendaciones temporales. La magnitud ya es histórica para Congo, pero el indicador decisivo será que la curva deje de crecer en nuevas zonas sanitarias y que los casos vuelvan a aparecer dentro de contactos previamente identificados.