El brote de ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo superó los 5.100 casos confirmados y llegó a 2.420 muertes. Los CDC actualizaron el balance oficial este 19 de agosto con datos nacionales cerrados al 17: 5.105 contagios confirmados y una letalidad cercana al 47%. La nueva cifra deja atrás los 5.021 casos y 2.378 fallecimientos que el Ministerio congoleño había informado apenas un día antes.
La velocidad del aumento vuelve más importante el cruce de los 5.000 casos que la cifra aislada. El 12 de agosto la OMS contabilizaba 4.665 contagios y 2.184 muertes, por lo que los balances oficiales posteriores agregaron cientos de casos en pocos días. NewsDigitales ya había documentado las fallas de rastreo que permitían detectar numerosos contagios fuera de las listas de contactos conocidas.
Ituri continúa siendo el principal foco de transmisión y concentra más de cuatro de cada cinco casos confirmados. El informe oficial del 16 de agosto situó allí el 84,8% del acumulado nacional y mostró un seguimiento de contactos de apenas 82,2%, por debajo del nivel operativo buscado por la respuesta. Bas-Uélé presentaba una brecha todavía mayor, con solo 18,9% de seguimiento, mientras el brote ya alcanzaba seis provincias y 55 zonas sanitarias.
El tamaño del brote ya modificó su lugar en la historia de las epidemias de ébola. La OMS lo considera el segundo mayor brote registrado en el mundo y el de expansión más rápida: superó 1.000 casos confirmados dentro de los primeros 40 días de respuesta, frente a unos 235 días en el brote congoleño iniciado en 2018. Africa CDC sostiene además que esta epidemia ya es la más mortal registrada en la República Democrática del Congo.

La principal dificultad ya no es solo contar casos, sino encontrar las cadenas de transmisión antes de que produzcan nuevos contagios. En su evaluación del 18 de agosto, la OMS señaló que siguen ocurriendo muertes en hogares y comunidades, fuera de centros de tratamiento y de listas conocidas de contactos. Al mismo tiempo, dos vacunas diseñadas específicamente contra Bundibugyo entraron en ensayos humanos y el estudio terapéutico PARTNERS ya incorporó 100 pacientes.

El próximo indicador decisivo será si la curva empieza a desacelerarse y mejora el rastreo en las zonas con transmisión activa. La segunda reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional examinó el brote el 18 de agosto, mientras la respuesta reclama más vigilancia, acceso seguro, financiación y coordinación transfronteriza. Hasta que disminuyan los contagios comunitarios y aumente la detección temprana, superar los 5.100 casos representa un hito epidemiológico, no una señal de estabilización.