19/08/2026 - Edición Nº1289

Internacionales

Carrera espacial

China recupera por primera vez en tierra la primera etapa de un cohete reutilizable

19/08/2026 | El Zhuque-3 llevó un satélite a órbita y su primera etapa aterrizó con patas en Gansu durante el mismo vuelo.



China consiguió el 19 de agosto de 2026 su primera recuperación terrestre controlada de la primera etapa de un cohete reutilizable con patas de aterrizaje. El Zhuque-3 Y2 de LandSpace despegó a las 7:35, hora de Beijing, desde la zona comercial de pruebas espaciales de Dongfeng y, pocos minutos después, la etapa regresó con un aterrizaje suave en Minqin, provincia de Gansu. La segunda etapa colocó el satélite Honghu-03 en la órbita prevista.

El hito no significa que China haya recuperado por primera vez una etapa de cohete en cualquier modalidad. La Administración Nacional del Espacio de China recordó que el 10 de julio la primera etapa del Long March 10B ya había sido recuperada en el mar mediante una red. La novedad del Zhuque-3 es más específica: fue la primera recuperación terrestre controlada en el país de una primera etapa reutilizable mediante patas de aterrizaje.

 


China es una nación muy poblada de Asia Oriental cuyos vastos paisajes abarcan praderas, desiertos, montañas, lagos, ríos y más de 14,000 km de costa.

Cómo volvió la primera etapa del Zhuque-3

La primera etapa volvió por una secuencia de maniobras que combinó control aerodinámico, encendidos y despliegue de las patas. Después de separarse cerca de 137 segundos tras el despegue, el vehículo reorientó su trayectoria, encendió motores para desacelerar durante el reingreso, utilizó control aerodinámico y realizó una nueva ignición antes de tocar tierra. El Zhuque-3 emplea oxígeno líquido y metano, una arquitectura que LandSpace diseñó alrededor de la reutilización y de operaciones de lanzamiento más frecuentes.

La relevancia comercial aparece si esa recuperación puede convertirse en reutilización repetida y no quedar como una demostración aislada. China busca reducir costos y aumentar frecuencia de acceso al espacio en un mercado donde la concentración de lanzamientos en SpaceX condiciona a competidores y clientes. Un lanzador chino capaz de recuperar etapas agrega capacidad potencial, pero el aterrizaje de un vuelo exitoso todavía no equivale a una operación recurrente con tiempos y costos comprobados.

El Zhuque-3 Y2 despega desde el área comercial de Dongfeng el 19 de agosto de 2026
La misión combinó la inserción de Honghu-03 en órbita con el retorno terrestre de la primera etapa.

El desafío pasa de aterrizar a reutilizar

El límite técnico está en lo que todavía falta demostrar con la etapa que regresó a Gansu. LandSpace señala que este vuelo abre la fase de inspección, mantenimiento y pruebas de reutilización del hardware recuperado. Ese proceso deberá mostrar cuánto trabajo requiere volver a preparar la etapa, qué componentes deben reemplazarse y si el sistema conserva márgenes de seguridad aceptables después del reingreso. Sin esos datos, no puede establecerse todavía la economía real de cada reutilización ni su cadencia operativa.


El diseño incorpora motores, control de retorno y sistemas destinados a recuperar el hardware después de misiones orbitales.

El próximo salto será volver a volar hardware recuperado y comprobar que el aterrizaje puede repetirse dentro de una operación regular. La empresa sitúa justamente allí la siguiente etapa de validación antes de ampliar el uso comercial del Zhuque-3. El resultado del 19 de agosto coloca a China en una fase nueva de ingeniería reutilizable, pero todavía no demuestra una capacidad equivalente a sistemas que ya acumulan años de reutilización operacional y múltiples ciclos de vuelo.