El fuerte terremoto registrado en Perú este jueves 20 de agosto abrió una pregunta inmediata al otro lado de los Andes: qué consecuencias puede tener para Argentina. El Instituto Geofísico del Perú informó inicialmente una magnitud de 7,2 y una profundidad de 108 kilómetros en Ayacucho, mientras que el USGS mantiene una solución revisada de magnitud 6,7, a 99 kilómetros de profundidad. El movimiento ocurrió a las 15:00 de Argentina y el organismo estadounidense mantiene una alerta verde, además de descartar amenaza de tsunami para el evento. Por su magnitud y profundidad, sus ondas sísmicas pueden recorrer grandes distancias, aunque eso no significa que el terremoto se desplace físicamente hacia territorio argentino.
Para Argentina, el escenario más razonable es una eventual percepción débil del movimiento y no la llegada de un nuevo terremoto procedente de Perú. La energía liberada viaja por el interior y la superficie terrestre mediante ondas que pierden intensidad con la distancia, por lo que las provincias del noroeste son geográficamente las primeras donde podría advertirse una oscilación lejana. Que un movimiento sea registrado por instrumentos o incluso percibido por algunas personas tampoco implica que posea capacidad para producir daños. El riesgo sísmico argentino continúa dependiendo fundamentalmente de sus propias estructuras tectónicas y no cambia automáticamente porque haya ocurrido un gran evento en otro país.
Los terremotos grandes y relativamente profundos pueden generar ondas de período largo capaces de recorrer centenares o incluso miles de kilómetros. A medida que aumenta la distancia suelen atenuarse antes las vibraciones rápidas, mientras determinados movimientos más lentos pueden propagarse mucho más lejos y resultar perceptibles principalmente en edificios altos. Por ese motivo, una persona situada en un piso elevado puede advertir balanceos que prácticamente no se distinguen a nivel del suelo, sin que eso equivalga necesariamente a una sacudida peligrosa. En provincias como Jujuy, Salta o Catamarca, más próximas al sur peruano que el centro y el este argentino, la atención debe estar puesta en los registros oficiales y no en interpretar cualquier vibración como señal de un nuevo terremoto.
Existe además un fenómeno denominado activación sísmica a distancia, pero no permite afirmar que el terremoto de Perú vaya a provocar uno importante en Argentina. El USGS reconoce que las ondas de grandes terremotos pueden modificar temporalmente tensiones y desencadenar pequeños movimientos en regiones que ya poseen fallas vulnerables, aunque los eventos registrados a grandes distancias suelen ser menores y de corta duración. Por eso sería incorrecto presentar el sismo de Ayacucho como el inicio de una cadena que necesariamente continuará hacia el sur. Argentina posee cinco zonas de peligrosidad sísmica definidas por el INPRES según su actividad histórica y las aceleraciones esperables del terreno, un riesgo que existe independientemente de lo ocurrido este jueves en Perú.
#internacional | Fuerte sismo de magnitud 7,2 sacudió el sur de Perú y se sintió en Lima
— Diario Occidente (@Diarioccidente) August 20, 2026
Un intenso movimiento telúrico se registró la tarde de este jueves 20 de agosto en territorio peruano. De acuerdo con el reporte oficial del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el temblor… pic.twitter.com/5iLN28RIb7
Si comienza una sacudida, el INPRES recomienda protegerse de inmediato y evitar desplazamientos que aumenten el peligro durante los segundos de movimiento. Dentro de una vivienda o edificio hay que alejarse de ventanas, vidrios, estanterías y objetos que puedan caer, buscando protección debajo de un mueble firme o en una zona segura previamente identificada. No deben utilizarse ascensores ni salir a balcones, mientras que en la calle conviene mantenerse lejos de fachadas, postes, cables y otros elementos susceptibles de desprenderse. Si una persona conduce, la indicación es reducir la velocidad y detenerse en un sitio seguro, permaneciendo dentro del vehículo mientras continúa el movimiento.
Buenas tardes, ha ocurrido un sismo de magnitud 6.9 (IGC) a 10km de profundidad en el centro de Perú. *NO HAY ALERTA DE TSUNAMI* por el momento de parte de la PTWC tampoco por parte de CATAC. Seguiremos informando en caso de algún cambio. pic.twitter.com/b5DLPd4SLy
— IGCPanamaUP (@igcpanamaup) August 20, 2026
La preparación previa y las decisiones posteriores son tan importantes como la reacción durante el temblor. El INPRES aconseja asegurar muebles y objetos pesados, mantener despejadas las vías de salida, disponer de linterna y botiquín y acordar un plan familiar para emergencias. Después de una sacudida deben comprobarse posibles heridos y pérdidas de gas, agua o electricidad, evitar fósforos o llamas si existe sospecha de fuga y abandonar ordenadamente una construcción cuando presente daños evidentes. La principal recomendación tras el terremoto peruano es mantener la prevención habitual en las regiones sísmicas argentinas y seguir únicamente información oficial, sin interpretar la actividad de Ayacucho como una predicción de un terremoto inminente en el país.