El Gobierno nacional intenta establecer distancia de Fernando Cerimedo después de su detención en Bolivia, pero Javier Milei decidió involucrarse personalmente en la controversia al difundir una serie de mensajes que ponen en duda el ataque sufrido por Nadia Beller, expareja del consultor político.
Desde su cuenta de X, el Presidente replicó publicaciones de dirigentes y referentes libertarios que cuestionaron el relato sobre la agresión y deslizaron la posibilidad de que detrás del episodio exista una operación. Entre ellas aparecen mensajes de la diputada Lilia Lemoine y del militante Fran Fijap.
Lo hizo de nuevo: Facundo Moyano sería el responsable de la milagrosa recuperación de la novia de Cerimedo. pic.twitter.com/LFfpUeQIj4
— 100 de Bondiola (@CiendebondiolaB) August 20, 2026
El movimiento de Milei introduce una tensión política en la estrategia oficial frente al caso. Mientras desde la Casa Rosada remarcan que Cerimedo actualmente no mantiene ningún vínculo institucional con el Gobierno, el mandatario amplificó argumentos coincidentes con algunos de los planteos realizados en defensa del consultor.
Cerimedo permanece detenido en Santa Cruz de la Sierra después del ataque contra Beller, quien sobrevivió tras recibir disparos. La Justicia boliviana investiga el episodio como un intento de feminicidio y busca determinar las responsabilidades detrás de la agresión.
Una de las voces que instaló públicamente dudas sobre lo sucedido fue Lilia Lemoine. La diputada libertaria comparó el episodio con el atentado sufrido por Cristina Fernández de Kirchner en septiembre de 2022.
“Los sicarios estudiaron en la Academia para Copitos ‘Montiel’. No sé nada de Cerimedo hace bocha. Pero veo a la mina y muero de risa”, escribió la legisladora en uno de sus mensajes.
La referencia apuntó a Fernando Sabag Montiel, condenado por intentar asesinar a la entonces vicepresidenta al gatillar un arma frente a su rostro cuando llegaba a su domicilio del barrio porteño de Recoleta.
Lemoine profundizó luego esa línea al asegurar que “el método es siempre el mismo: víctima + cámara + acusación a alguien del entorno de Milei + lágrimas a pedido”. Milei replicó también esa publicación desde su cuenta.
"El método es siempre el mismo: víctima + cámara + acusación a alguien del entorno de Milei + lágrimas a pedido." https://t.co/VKlS0OmE1M
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) August 20, 2026
El Presidente compartió además otro mensaje que cuestionaba las características de las heridas sufridas por Beller y volvía a relacionar el episodio con el atentado contra Cristina Kirchner: “Cuatro balazos. Y se cura con curitas. No eran sicarios. Eran los copitos”.
A esa secuencia se sumó una publicación de Fran Fijap. El militante libertario planteó que se trató de una “opereta boliviana” y puso el foco en una supuesta diferencia horaria entre una llamada a una ambulancia y el momento del ataque.
Las afirmaciones difundidas en redes sociales forman parte de interpretaciones políticas sobre el episodio y no constituyen, por sí mismas, conclusiones de la investigación judicial que se desarrolla en Bolivia.
Mientras la controversia escaló en Argentina, Cerimedo negó ante los fiscales bolivianos haber tenido participación en la agresión y aseguró que mantenía una relación de amistad con Beller. También rechazó cualquier vínculo con los autores materiales del ataque.
Cerimedo quedó así en el centro de una causa judicial de alto impacto que rápidamente adquirió también una dimensión política en Argentina.
El caso presenta una situación incómoda para el oficialismo. Cerimedo tuvo una relación estrecha con el espacio libertario y fue uno de los consultores vinculados a Milei, pero desde el Gobierno buscan remarcar que ese vínculo pertenece al pasado y que actualmente no ocupa ningún lugar dentro de la estructura oficial.
La actividad del propio Presidente en redes sociales, sin embargo, volvió a colocar esa relación bajo la lupa.
Milei no realizó una defensa formal de Cerimedo ni cuestionó directamente la investigación de la Justicia boliviana. Sí eligió amplificar publicaciones que ponen en duda aspectos centrales de la denuncia y sugieren hipótesis alternativas sobre lo sucedido.
De esa manera, mientras la Casa Rosada intenta mantener distancia institucional del consultor, el Presidente decidió ingresar personalmente en la disputa sobre uno de los puntos más sensibles del caso: qué ocurrió realmente con Nadia Beller y quién estuvo detrás del ataque.