La tormenta tropical Moke volvió a poner a Hawái bajo presión este sábado. El aviso 9 del Centro Nacional de Huracanes, emitido a las 5:00 HST, ubicó el centro a 755 kilómetros al sudeste de Hilo, con vientos máximos de 85 km/h. Moke avanzaba al oeste-noroeste a 19 km/h y su centro debía pasar al sur de la Isla Grande entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
La nueva amenaza llega con la Isla Grande todavía reparando los daños de Lala. El último balance estático de Hawaiian Electric, correspondiente a las 8:30 del viernes, contabilizaba 11.290 clientes sin servicio en la isla y derivaba las actualizaciones posteriores a su mapa de cortes. News Digitales había seguido el impacto de Lala, que dejó inundaciones, daños viales y una recuperación eléctrica todavía en marcha.
El principal riesgo no depende de que el centro de Moke cruce directamente las islas. La tormenta es relativamente compacta y sus vientos más intensos deberían permanecer al sur, pero la humedad de su flanco norte alcanzará la Isla Grande. El pronóstico contempla entre 127 y 254 milímetros de lluvia, con máximos aislados de 381 milímetros, mientras el este de Maui podría recibir entre 25 y 51 milímetros y picos cercanos a 102.
El Servicio Meteorológico mantiene una vigilancia por inundaciones para toda la Isla Grande desde esta noche hasta el lunes por la tarde. Los suelos permanecen saturados después de Lala, una condición que eleva el riesgo de crecidas repentinas y deslizamientos en zonas de barlovento, el sudeste y terrenos escarpados. En Pāhala, el Departamento de Transporte seguía rellenando un socavón de casi 7,6 metros de profundidad y 64 metros de largo sobre la Ruta 11 antes de la llegada de nuevas lluvias.

El escenario no equivale a una alerta tropical costera para las islas principales. El centro de Moke tiene una trayectoria prevista a varios cientos de kilómetros al sur de la Isla Grande y el NHC considera alta la confianza de corto plazo, por lo que no emitió vigilancia ni aviso de tormenta tropical para tierra. Aun así, las ráfagas, el oleaje peligroso y la lluvia pueden afectar áreas alejadas del centro, especialmente donde la infraestructura sigue debilitada.

El próximo punto de control será el aviso completo previsto para las 11:00 HST. El pronóstico contempla un fortalecimiento adicional durante este sábado antes de un debilitamiento gradual a partir del domingo, mientras un avión de reconocimiento debe volver a investigar el sistema. La variable decisiva para Hawái será cuánto se extienda la franja de lluvia hacia el norte: una segunda ronda intensa podría retrasar reparaciones eléctricas y viales que todavía no terminaron después de Lala.