22/08/2026 - Edición Nº1292

Internacionales

Cambio demográfico

Fujisawa Masjid avanza con su primera mezquita mientras Japón supera 4 millones

22/08/2026 | El proyecto de Fujisawa avanzó pese a las protestas mientras Japón supera los cuatro millones de residentes extranjeros.



Más de 33.000 personas se sumaron a una petición contra la construcción de una mezquita en Fujisawa, una ciudad de la prefectura de Kanagawa situada al sur de Tokio, convirtiendo un proyecto religioso local en uno de los ejemplos más visibles del debate que atraviesa Japón por el crecimiento de su población extranjera. La instalación está prevista en el distrito de Miyahara y será la primera mezquita de la ciudad.

El proyecto es impulsado por la asociación Fujisawa Masjid, que adquirió un terreno de unos 980 metros cuadrados donde anteriormente funcionaba una fábrica. El grupo sostiene que la instalación responde a una necesidad concreta: numerosos musulmanes que viven en Fujisawa y sus alrededores tienen que desplazarse actualmente a otros municipios para realizar sus oraciones.

 


Japón es una nación insular del océano Pacífico con densas ciudades, palacios imperiales, parques nacionales montañosos y miles de santuarios y templos. 

De una mezquita local a miles de firmas de rechazo

La oposición comenzó a adquirir otra dimensión cuando residentes y activistas impulsaron campañas para detener el proyecto. Entre las preocupaciones planteadas aparecen el tráfico alrededor de la instalación, la seguridad, el impacto sobre la vida cotidiana del barrio y la manera en que se comunicaron inicialmente los planes a los vecinos. La polémica también llegó al Concejo Municipal de Fujisawa mediante múltiples peticiones relacionadas con el proyecto.

La propia municipalidad reconoció que recibió tantas opiniones sobre la construcción de la mezquita que decidió publicar una posición general en su página oficial en lugar de responder individualmente cada presentación. El ayuntamiento también dejó constancia de que varias solicitudes presentadas ante el concejo buscaban modificar o frenar aspectos vinculados con la autorización del proyecto.

Los promotores intentaron responder a algunas de las principales preocupaciones. Fujisawa Masjid asegura que el llamado islámico a la oración se realizará únicamente dentro del edificio y que no habrá altavoces exteriores. También afirma que no existe ningún proyecto para construir un cementerio con entierros islámicos en el terreno y que se establecerán medidas para limitar los vehículos durante las oraciones de los viernes.


33.000 firmas contra una mezquita reabren el debate migratorio en Japón.

Japón supera por primera vez los cuatro millones de extranjeros

El conflicto ocurre mientras Japón experimenta una transformación demográfica considerable. Al cierre de 2025 había 4.125.395 extranjeros residentes en el país, 356.418 más que un año antes. Es un aumento del 9,5% y la primera vez que la población extranjera supera los cuatro millones de personas, según las estadísticas oficiales de inmigración japonesas.

El crecimiento ocurre en un país que necesita trabajadores para compensar el envejecimiento de su población y la reducción de la fuerza laboral, pero donde el aumento de residentes extranjeros también está produciendo debates sobre integración, vivienda, costumbres y servicios públicos. El caso de Fujisawa concentra varias de esas tensiones en un solo proyecto: libertad religiosa, cambios demográficos y preocupación de una parte de los residentes por la transformación de sus comunidades.


Una mezquita divide a Fujisawa mientras Japón bate récord de residentes extranjeros.

La controversia también ha producido información falsa. Durante los últimos meses circularon versiones según las cuales Japón habría prohibido nuevas mezquitas o adoptado legislación contra determinadas prácticas islámicas. El Japan Fact-check Center verificó que esa normativa no existe y recordó que la Constitución japonesa protege la libertad religiosa.

La mezquita de Fujisawa sigue así un camino legal de construcción mientras continúa la oposición de parte de la población. Lo que comenzó como la búsqueda de un lugar de oración para una comunidad local terminó convirtiéndose en un termómetro de una pregunta mucho más amplia: cómo se adaptará Japón a una población extranjera que ya alcanzó niveles nunca registrados anteriormente.