Donald Trump firmó el 27 de agosto una orden para que el gobierno federal de Estados Unidos rebautice el lago Ontario como “Lake America”, una decisión que no modifica el nombre utilizado oficialmente por Canadá. La medida crea la posibilidad de que una de las cinco masas de agua de los Grandes Lagos tenga denominaciones diferentes según el lado de la frontera desde el que se consulte el mapa.
La orden instruye al secretario del Interior y al Board on Geographic Names a completar el cambio dentro de 30 días e incorporarlo al Geographic Names Information System. A partir de allí, las agencias federales estadounidenses deberán utilizar Lake America en documentos, mapas, contratos y comunicaciones oficiales.
Washington no tiene jurisdicción para obligar a Canadá a adoptar la misma denominación sobre el sector del lago situado bajo soberanía canadiense. El cuerpo de agua limita con Nueva York por el sur y el este y con la provincia de Ontario por el norte, oeste y sudoeste, por lo que continuará sujeto a autoridades de ambos países.
La Casa Blanca justificó el cambio por la contribución estadounidense a la navegación y protección ambiental de los Grandes Lagos. La orden destaca que Estados Unidos aporta nueve de los once rompehielos utilizados en la región y sostiene que Washington ha destinado cerca de USD 4.000 millones durante la última década a programas vinculados con su ecosistema.

El primer ministro canadiense Mark Carney rechazó la modificación y defendió el nombre Ontario, cuyo origen se remonta a lenguas indígenas de América del Norte. La controversia se suma a una relación bilateral deteriorada por disputas comerciales y por una sucesión de decisiones de Trump dirigidas a reforzar símbolos territoriales estadounidenses.

El efecto práctico puede ser un mismo lago con dos nombres oficiales: Lake America en la administración federal estadounidense y Lake Ontario en Canadá. La decisión no borra el nombre canadiense ni altera las fronteras internacionales, pero convierte la cartografía en otro frente de la disputa política entre Washington y Ottawa.