29/08/2026 - Edición Nº1299

Entretenimiento

Netflix

Javier Van de Couter: “La fantasía es un mundo que Moria nos habilitó siempre”

29/08/2026 | El creador de la serie del momento, con Sofia Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth como protagonistas, visitó El Living de NewsDigitales.



“Llegamos a esa conclusión que con ‘Moria’ alcanzaba”, contó Javier Van de Couter en su paso por El Living de NewsDigitales. El creador de la producción de Netflix develó que por momentos evaluaron otros títulos, como “La One”, pero que con el nombre solo de la vedette alcanzaba, era “contundente”

Hubo distintas etapas para construir este relato, partiendo de las charlas con Liliana Viola, periodista que ayudó en los libretos, y con Martín Vatenberg, que fue el coautor de la producción. Pero también estuvo Moria Casán en primera mano, a partir de encuentros y entrevistas que nacieron de un primer acercamiento en Mar del Plata donde comenzaron a filmarla y les permitió explorarla, estudiarla, conocerla. “Te diría que nuestra biógrafa fue ella. Y después, bueno, la curaduría también tenía que ver con todo lo que se viralizó desde los stickers hasta los memes, hasta YouTube, ¿viste?”, cuenta Van de Couter.

Si bien les pidió que no “romantizaran” su biopic, les dio bastante libertad para escribir y elegir en qué puntos apoyarse, anticipándoles: “La más expuesta siempre tengo que ser yo”. Fue en Mar del Plata donde le contaron la idea de que ella fuera una “giganta en un mundo de maquetas” en donde manipulara su pasado, su presente y su futuro. “Ella enganchó enseguida con esa manera de contar”, revela Javier.

La fantasía y el realismo mágico en Moria

La historia así lo pedía: volcarse completamente a un mundo de realismo mágico sostenido por el diseño de producción y la fotografía. Y lo lograron. El resultado es una producción de 8 episodios que se ven en una sentada y que nos muestran diferentes capítulos de la vida de Moria Casán y la pintan tal cual es.

La fantasía estuvo siempre. Te diría que el imaginario se fue para ahí inmediatamente, un poco porque para contar la historia de Moria había que correrse de algunas, no sé si reglas narrativas, pero el mundo de fantasía creo que también es un mundo que nos habilitó Moria siempre. En su manera de expresarse, en su manera de vivir, en su manera de estar en el mundo. Hay como una especie de lógica ‘casanesca’ que fue como un faro para entrar en ese universo”, asegura Van de Couter, quien también destaca: “A veces la manera de contar se encuentra cuando empezás a explorar”.

¿Por qué eligieron construir el mundo de Moria en maquetas con ella como una “giganta”? Porque Javier creyó que en un estudio se podía condensar todo en distintas maquetas ya que fue en un estudio en donde la vedette pasó varios años de su vida. “Cuando entendimos que toda la ficción además estaba dentro de esas maquetas e iba a tener como un departamento cerca del centro, antes de comprarse Leloir, digamos, la casa en donde vivió hoy, que aparece mucho que es un personaje en la serie también, había que darle identidad a ese departamento ubicado en la calle Corrientes. Walter Cornás y Juan Cavia, los directores de arte, proponen ese neón que fue alucinante. Eso ya te cuenta contexto, no tenés que irte muy lejos para entender en dónde estás, sobre todo para los argentinos. Además había algo en la paleta de colores que el director de fotografía con quien ya vengo trabajando, Lucho Badaraco, en también hacer síntesis, ¿viste? Contar en dónde estábamos, en qué época estábamos, la ubicación a través de lo que se ve y no tanto de lo que se dice”, explica Javier.

Y así como por un lado está el mostrar, también está el decir. “Tuve a los mejores, a Martín Vatenberg y a Donna Tefa Sanguinetti, que además es quien interpreta a Batato Barea, en el guión. Entonces, a partir del decir de Moria, nosotros a veces tirábamos de ahí para construir. Nos totalizamos y nos pusimos a estudiarla”, explica, para después remarcar: “Nosotros lo que hicimos fue trasladarlo a un juego escénico, darle la cotidianidad, el naturalismo”.

El faro “siempre fue Moria” para esta historia que los instó a jugar con todos los mundos del lenguaje con los que interactúa e interactuó Moria Casán: los memes y los stickers de las redes; los virales de YouTube de la explosión de internet; y las notas más conocidas junto con sus programas emblemáticos como A la cama con Moria. “Moria está supervigente, atraviesa las generaciones y tiene que ver con esto. Entonces, era darle también esas perlitas. El que la agarraba, la agarraba, el que no, no”, sostiene. 

Esto implicaba también arriesgarse a demandas por la representación de algunas personas que aparecieron en la vida de Moria Casán. Y las hubo. Pero todo respaldado por un equipo que se encargaba de decirles qué se podía y qué no. Eso sí, Javier advierte: “Pero parto como desde un lugar que lo dije antes que es que Moria se expone antes ella que a nadie. Pero te digo que con todo el material que había fue muy sutil todo. Había atrás de cada vínculo quizás más cosas para contar y me parece que fue muy elegante en la manera en que también se decidió mostrar algunos acontecimientos”.


Cecilia Roth como Moria Casán.

Los personajes que no podían faltarle a Moria en Netflix

El desfile de cameos de figuras que fueron parte de la vida de Moria Casán es casi que interminable. Desde Gerardo Sofovich hasta Susana Giménez, no faltó casi nadie. Y hasta se dieron el lujo de rescatar a figuras como la de Batato Barea, que para Javier Van de Couter era clave: “Nosotros trajimos la energía de Batato Barea que para mí en lo personal, y sé que para un montón de gente, es muy importante esa voz y que esa voz esté masificada, por decirlo de alguna manera, porque sabes que vas a estar en una plataforma que va a tener otro alcance”.

Sabiendo que iban a ser episodios de media hora, no se le podía dar lugar a todo y había que priorizar historias. Y ahí encajó el vínculo “madre-hija” con Sofía Gala Castiglione, que le importaba más desarrollar a Javier que cualquier explosión mediática. “No nos olvidemos que la serie tiene un único punto de vista, si no está Moria, no hay… vemos a través de sus ojos. No es que es Coral y nos podemos ir con, no sé, con César, el abogado, que también hay un spin-off ahí, digo, ¿entendés? Estamos con ella todo el tiempo y eso también hace que, bueno, que también queden cosas afuera”, explica el creador de Moria.

Y en ese construir a partir de los ojos de Moria, se da un intercambio precioso entre Moria y Sofía Gala, que primero parte de la ficción pero que después trasciende y se vuelve real: el perdón “Fue uno de los momentos más lindos del rodaje. Tanto cuando hicimos la escena de ficción como cuando hicimos la otra escena que también es de ficción, pero que son ellas. En la escena escrita de ficción también está el perdón. Entonces ahí es cuando aparece Vanesa Ferrario, que es la editora, y empezamos. Uno sigue escribiendo, ¿no? En el espejo ficción realidad, ¿qué es ficción? ¿Qué es realidad? Creo que la serie juega bastante con eso. La escena entre Sofía y Moria en el camarín fue el último día que terminamos la serie, y fue muy loco lo que pasó. Con todo ese material uno tiene que seguir escribiendo, tiene que seguir pensando. Ahí terminó el rodaje pero no termina el proceso y la exploración creativa, sobre todo para una serie que pretende y que tiene muchas capas. Fue como psicomágico”, sostiene Javier, quien aclara que ese perdón nació de conversaciones que tuvieron con Moria, “de la verdad” y de “entender que un hilo conductor en la serie era también la historia de Sofía”.


Sofía Gala interpretó a su madre en los primeros años de la fama.

A partir de ahí, la clave fue estar despiertos y abiertos a lo que pudiera suceder mientras rodaban. A no caer en la trampa de atarse completamente a los libretos, “entender que la cosa está sucediendo y no perdérsela, y estar un poco de pesca también ahí, para mí fue un aprendizaje enorme como director”, cuenta.

Y claro, todo esto le dio como resultado una producción que era muy esperada, muy comentada y que un poco le quitó el sueño. Al menos durante la semana previa al estreno. “Era una propuesta que a mí en lo personal me desvelaba saber cómo la iba a recibir el espectador, porque en definitiva hacemos lo que hacemos para que le llegue a la gente. Y eso bueno, por ahí sí me tuvo un poco inquieto, pero el aprendizaje es confiar en que si lo sentís, ¿viste? Un poco como dice Moria, “lo sentí” y quedó embarazada. Bueno, acá hubo algo que sentimos un montón de gente, empezando por Mercedes Reincke, que era un sueño que me compartieron para hacer, y lo fuimos sintiendo.  Pero igual, una semana antes a un lanzamiento para mí, y dentro de lo que vengo haciendo, grande, y estuve un poco inquieto. Pero bueno, la verdad que ya más tranquilo y disfrutando un poco de que a la gente le guste”, cierra Javier Van de Couter.