31/08/2026 - Edición Nº1301

Internacionales

Seguridad energética

Venezuela se convierte en la nueva reserva petrolera estratégica de Estados Unidos

31/08/2026 | Estados Unidos planea utilizar crudo venezolano para reconstruir sus reservas mientras integra los campos del país sudamericano a su sistema energético.



El acuerdo petrolero entre Washington y Caracas comienza a mostrar un alcance mucho mayor que el de una simple operación comercial: Venezuela está pasando a funcionar como una pieza de la seguridad energética de Estados Unidos. Donald Trump anunció este domingo que el petróleo obtenido mediante el nuevo entendimiento con Caracas será utilizado para rellenar la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense, actualmente en uno de sus niveles más bajos en más de cuatro décadas.

La decisión conecta dos activos que hasta ahora se analizaban por separado. Por un lado, Estados Unidos conserva aproximadamente 290 millones de barriles almacenados en cavernas estratégicas del Golfo de México, frente a una capacidad autorizada de 714 millones. Por el otro, Washington acaba de anunciar un acuerdo que le daría control mayoritario sobre proyectos asociados a más de 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas. La diferencia de escala permite entender por qué Caracas adquirió un nuevo valor estratégico para la Casa Blanca.

 


Venezuela es un país de la costa norte de América del Sur, con diversas atracciones naturales.

Del subsuelo venezolano a las refinerías estadounidenses

El vínculo ya comenzó a reconstruirse antes del nuevo acuerdo. Más de 500.000 barriles diarios de petróleo venezolano están llegando actualmente a Estados Unidos, aproximadamente la mitad de la producción del país, estimada en 1,25 millones de barriles diarios. El subsecretario estadounidense de Energía, Kyle Haustveit, explicó este mes que ese petróleo está entrando precisamente en refinerías diseñadas para procesar los crudos pesados venezolanos.

Ese detalle industrial cambia la lectura del pacto. Estados Unidos es uno de los mayores productores de petróleo del planeta, pero gran parte de su producción es crudo liviano. Las grandes refinerías del Golfo de México fueron construidas para procesar crudos pesados y con alto contenido de azufre como los provenientes de Venezuela, por lo que recuperar ese suministro puede mejorar la utilización de instalaciones estadounidenses y reducir la necesidad de buscar barriles equivalentes en otros mercados.


EEUU apunta al crudo venezolano para reconstruir su reserva petrolera estratégica.

Una reserva estratégica fuera de territorio estadounidense

La nueva relación podría terminar creando una especie de segunda capa de la Reserva Estratégica estadounidense. La primera seguiría siendo física: los millones de barriles almacenados por Washington dentro de Estados Unidos. La segunda estaría constituida por capacidad productiva venezolana vinculada contractualmente a empresas y compradores estadounidenses, capaz de alimentar las refinerías del Golfo y, eventualmente, volver a llenar los depósitos federales.


Venezuela pasa de proveedor petrolero a pieza de la seguridad energética de EEUU.

Pero esa transformación no será inmediataVenezuela posee enormes reservas bajo tierra, pero convertirlas en producción disponible requiere infraestructura, diluyentes, recuperación de pozos, oleoductos, terminales y miles de millones de dólares de inversión. Reuters señaló que el deterioro de la infraestructura y las dudas jurídicas siguen siendo dos de los principales obstáculos para materializar rápidamente el potencial del acuerdo. La diferencia fundamental es que Washington ya no observa esas dificultades únicamente como un problema venezolano: con el nuevo pacto, pasan también a formar parte de su propia estrategia energética.