31/08/2026 - Edición Nº1301

Internacionales

Rearme occidental

Canadá impulsa un banco de defensa de €100.000 millones y el G7 todavía duda

31/08/2026 | El proyecto busca financiar armas e infraestructura militar con crédito barato, pero necesita convencer a las grandes economías.



La nueva carrera armamentística occidental ya no se libra únicamente en fábricas, arsenales y presupuestos públicos. Ahora también se juega en los mercados financieros. Canadá encabeza la creación del Defence, Security and Resilience Bank, una institución multilateral que pretende movilizar alrededor de €100.000 millones para financiar proyectos militares y de seguridad.

La estructura proyectada contempla aproximadamente €20.000 millones de capital desembolsado y otros €80.000 millones disponibles para ser utilizados cuando sean necesarios. Hasta agosto, sin embargo, los compromisos obtenidos rondaban los €5.000 millones. Canadá, Albania, Bélgica, Grecia, Letonia, Luxemburgo, Rumania, Turquía y Ucrania respaldan formalmente la iniciativa.

 


Canadá es el país norteamericano que se extiende desde los Estados Unidos en el sur hasta el círculo polar ártico en el norte. 

Convertir el gasto militar en una nueva clase de financiación

La idea consiste en prestar a bajo costo a gobiernos y empresas de defensa, además de ofrecer garantías para que bancos privados puedan financiar a fabricantes pequeños considerados más riesgosos. En vez de depender exclusivamente de presupuestos nacionales, el DSRB utilizaría el balance de una institución multinacional para atraer capital privado y ampliar la producción militar.

El problema es que las principales potencias todavía no están convencidas. Alemania, Reino Unido y otros países del G7 no se han incorporado. Entre sus objeciones aparecen el dinero inicial que deberían aportar, la gobernanza del banco y la posibilidad de duplicar mecanismos que ya existen.


Canadá impulsa un banco de €100.000 millones para financiar el rearme occidental.

Europa ya tiene €150.000 millones sobre la mesa

La Unión Europea lanzó en 2025 su programa SAFE, dotado con €150.000 millones, mientras Reino Unido trabaja con Países Bajos, Finlandia y Polonia en otro mecanismo centrado en compras militares conjuntas. El DSRB no compite solamente por dinero: compite por convertirse en la institución financiera permanente detrás del rearme occidental.


Alemania y Reino Unido todavía dudan del nuevo banco global dedicado a defensa.

Para lograrlo necesita una calificación crediticia AAA que le permita endeudarse en los mercados a tasas muy bajas. JPMorgan, Deutsche Bank y otras entidades ya han aportado alrededor de USD 10 millones entre financiación y servicios para ayudar a desarrollar el proyecto. Canadá sostiene que el banco podría comenzar a operar desde 2027. Si logra incorporar a grandes economías, el próximo gran instrumento de la defensa occidental podría parecerse menos a una alianza militar tradicional y más a un banco multilateral capaz de convertir deuda en fábricas, municiones, tecnología y capacidad industrial.