01/09/2026 - Edición Nº1302

Internacionales

Campo endeudado

La deuda agrícola de EEUU roza los US$625.000 millones y amenaza al cinturón rural

01/09/2026 | La deuda del sector agrícola tocará US$624.700 millones en 2026 mientras Arkansas lidera las quiebras del campo.



La crisis que atraviesa la agricultura estadounidense ya no puede medirse únicamente por el precio del maíz, la soja o el arroz. El verdadero problema está en los balances de los productores: la deuda agrícola de Estados Unidos alcanzará unos US$624.700 millones en 2026, en un sector donde endeudarse no suele financiar expansión, sino la próxima temporada de siembra. El deterioro empieza a sentirse especialmente entre explotaciones familiares que tienen menos capacidad para absorber tasas altas y aumentos de costos.

Las estimaciones del Departamento de Agricultura muestran que la deuda total del sector aumentará 5,2% nominal este año y 3,2% después de descontar la inflación. Al mismo tiempo, el capital de trabajo agrícola caerá 9,2% y el ingreso mediano obtenido directamente de las explotaciones seguirá siendo negativo, en unos US$1.161 por hogar agrícola. El patrimonio total del sector sigue siendo elevado, pero la liquidez necesaria para operar se está estrechando.

 


Arkansas es un estado en el sur de los Estados Unidos que bordea el río Mississippi.

El crédito se convirtió en el cuello de botella

El caso de Hallie Shoffner, agricultora de sexta generación de Arkansas, muestra cómo funciona ese mecanismo. Para continuar produciendo necesitaba un préstamo operativo cercano a US$1 millón, respaldado por tierras y ahorros familiares. Ante márgenes cada vez menores decidió no asumir el riesgo y liquidó maquinaria y equipos en 2025. El rematador que vendió sus activos gestionó 19 liquidaciones agrícolas durante todo el año pasado y ya había alcanzado esa misma cifra a mediados de mayo de 2026.

Arkansas se convirtió además en el estado con mayor cantidad de solicitudes de bancarrota bajo el Capítulo 12 durante los doce meses terminados el 30 de junio, un régimen especialmente diseñado para explotaciones familiares. La señal es particularmente relevante porque el estado es el principal productor estadounidense de arroz. La agricultura, la producción de alimentos y las actividades relacionadas generan más de US$1,5 billones anuales y representan alrededor del 5,5% de la economía estadounidense, por lo que el deterioro puede extenderse hacia proveedores, comercios y pequeñas comunidades rurales.


La deuda agrícola de EEUU roza US$625.000 millones y presiona a los productores.

De las granjas a las urnas

La consecuencia empieza a ser política. Después de cerrar su explotación, Shoffner terminó convirtiéndose en candidata demócrata al Senado frente al republicano Tom Cotton. Su campaña intenta transformar la crisis agrícola en un argumento electoral: propone procesar una mayor parte de la producción dentro de Arkansas, incorporar nuevas industrias y reducir la exposición de las localidades rurales a las oscilaciones internacionales de los commodities.


Arkansas lidera las quiebras agrícolas mientras aumentan crédito, costos y deuda.

Cotton sigue siendo ampliamente favorito y dispone de casi US$10 millones en efectivo frente a menos de US$900.000 de Shoffner, aunque ella recaudó 55% más mediante aportes individuales durante el segundo trimestre. La Casa Blanca sostiene que los acuerdos comerciales, las rebajas tributarias y sus políticas rurales han beneficiado a los productores. La incógnita para las elecciones de noviembre no es si Arkansas dejará repentinamente de ser republicano, sino cuánto puede pesar una economía agrícola deteriorada sobre votantes que durante años colocaron cuestiones culturales por delante de sus balances.