La visita del papa León XIV a la Argentina empieza a tomar forma. Una delegación enviada por el Vaticano recorrió este miércoles dos puntos clave de la provincia de Buenos Aires: el Cottolengo Don Orione de Claypole y la Basílica de Luján, donde se prepara una de las grandes celebraciones que encabezará el pontífice durante su estadía en el país.
La recorrida forma parte de la misión de avanzada de la Santa Sede que durante los últimos días inspeccionó diferentes escenarios en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba. León XIV tiene previsto permanecer en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre y la agenda definitiva todavía deberá recibir el visto bueno del Vaticano.
En territorio bonaerense hay un lugar que ya tiene un papel central: Luján. Allí está prevista para el 11 de noviembre una misa que formará parte de las principales celebraciones del viaje. Pero la recorrida vaticana puso también el foco sobre otro escenario de características muy diferentes y con un fuerte contenido social.
Antes de dirigirse a Luján, los enviados de la Santa Sede recorrieron el Pequeño Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole y dedicado a la asistencia integral de personas con discapacidad.
El establecimiento ocupa unas 50 hectáreas y cuenta con 15 hogares, una escuela especial, espacios deportivos, una huerta y un santuario, entre otras instalaciones. La posibilidad de incorporar el lugar a la agenda aparece vinculada al interés de que el viaje papal combine las grandes convocatorias con encuentros de cercanía y actividades relacionadas con situaciones de vulnerabilidad.
El Cottolengo ya figuraba entre las propuestas elevadas a la Santa Sede y ahora la visita de la avanzada permitió analizar sobre el terreno las condiciones para recibir al pontífice.
De todos modos, las definiciones sobre el itinerario todavía no están completamente cerradas. Los relevamientos permiten evaluar los lugares y sus condiciones logísticas y de seguridad antes de que la Santa Sede termine de resolver el programa oficial.
La otra parada bonaerense tiene un grado mucho mayor de definición. La Basílica de Nuestra Señora de Luján será escenario de una misa el miércoles 11 de noviembre, jornada con la que el Papa cerrará su paso por la Argentina.
La magnitud esperada para esa convocatoria ya puso en marcha la coordinación entre la Iglesia y el gobierno provincial. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, se reunió en La Plata con el gobernador Axel Kicillof para avanzar sobre las actividades y el operativo de seguridad.
Tras el encuentro, Kicillof aseguró que se coordinaron los detalles de las actividades previstas en Luján y del dispositivo para la misa. Además, afirmó que las distintas áreas del Gobierno bonaerense estarán a disposición de la organización.

La escala en territorio bonaerense llegó después del relevamiento realizado por la delegación vaticana en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba. La misión busca analizar escenarios, accesos, seguridad y condiciones operativas antes de cerrar definitivamente el itinerario.
En Buenos Aires se trabaja, entre otras actividades, sobre una misa central y un encuentro con jóvenes en la zona del Monumento de los Españoles, además de actos institucionales. En Córdoba, en tanto, la avanzada inspeccionó el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) como escenario para una convocatoria multitudinaria.
Así, a poco más de dos meses de la llegada de León XIV, el mapa de su primera visita a la Argentina empieza a definirse: grandes celebraciones en distintos puntos del país, encuentros institucionales y espacios de cercanía social conforman el esquema sobre el que trabajan la Iglesia, el Vaticano y las autoridades locales.