04/09/2026 - Edición Nº1305

Agro

FRIGORÍFICO DE RAMALLO

Alarma en Pérez Millán por los 400 cesanteados de ArreBeef: “El pueblo está parado"

04/09/2026 | El cierre del mercado en China y las trabas para exportar a Estados Unidos redujeron la faena a la mitad.



Pérez Millán, una localidad de Ramallo de alrededor de 8.000 habitantes, atraviesa con preocupación la reducción de actividad de ArreBeef. El frigorífico desafectó temporalmente a más de 400 trabajadores luego de perder su principal mercado de exportación y de encontrar nuevas dificultades para colocar carne en Estados Unidos.

“El principal enemigo es la incertidumbre. Eso es lo que te mata, porque no sabés cuánto va a durar esto”, resumió Cristian Cardozo, trabajador de la planta e integrante de la Federación de la Carne, en diálogo con NewsDigitales.

El impacto excede largamente las paredes del frigorífico. En un pueblo pequeño y alejado de los principales centros urbanos de la región, la situación de ArreBeef repercute directamente sobre la vida de la comunidad.

“Somos aproximadamente 8.000 personas. Que haya 400 personas afuera se resiente muchísimo desde el punto de vista social”, explicó Cardozo, quien además fue concejal de Ramallo.

Un frigorífico que mueve la economía de todo un pueblo

Pérez Millán está ubicado en el norte bonaerense, a decenas de kilómetros de las principales ciudades de la zona. “Siempre decimos que estamos nosotros solitos”, graficó el trabajador para explicar la particularidad geográfica de la localidad.

San Pedro, Ramallo, San Nicolás, Pergamino y Arrecifes aparecen relativamente lejos para quienes viven en el pueblo. Por eso, la presencia de ArreBeef tiene una importancia económica y social determinante

Cardozo puso números a esa situación. Si se toma como referencia un salario promedio cercano a los 2 millones de pesos, la desafectación de 400 trabajadores implica que unos 800 millones de pesos dejan de circular mensualmente en la economía local.

“Se nota en la panadería, en la ferretería, en la persona que por ahí contrataba a alguien para cortar el pasto o podar un árbol. Eso desapareció. Se nota en la calle, no anda nadie. El pueblo está parado”, describió.

La situación también afecta a trabajadores que llegaron desde otras provincias. Pérez Millán recibe históricamente mano de obra vinculada a la actividad frigorífica, entre ellos trabajadores provenientes de Santa Elena -Entre Ríos- una localidad con fuerte tradición en la industria de la carne.

El problema que comenzó con un cargamento a China

Según explicó Cardozo, el origen de la situación se remonta a fines de marzo y principios de abril, cuando China detectó restos de cloranfenicol en una caja perteneciente a un cargamento enviado desde ArreBeef.

Se trata de un antibiótico de amplio espectro que está prohibido tanto en China como en Argentina desde hace más de dos décadas.

“Encontraron restos en una caja, dentro de un contenedor que llevaba más de mil cajas. Y ese antibiótico ni siquiera lo consigue un veterinario para utilizarlo acá”, sostuvo.

A partir de esa detección, ArreBeef y el SENASA realizaron los descargos correspondientes y se inició una investigación sobre la trazabilidad del producto. El animal involucrado procedía de San Luis y, de acuerdo con la explicación transmitida a los trabajadores, existieron sospechas de un posible falso positivo.

En aquel momento, ArreBeef tenía cerca de 298 contenedores en tránsito, algunos rumbo a puertos de Europa y otros hacia los principales destinos de China.

La mercadería ingresó a un sistema de controles más exhaustivos y las autoridades chinas analizaron los cargamentos. Según relató Cardozo, no volvieron a detectar restos de cloranfenicol en las demás cajas, incluso dentro de los mismos contenedores que habían quedado bajo sospecha.

Sin embargo, el problema comercial continuó. “China empezó a pedir una serie de papeles y Senasa está trabajando junto con la empresa para resolverlo. La empresa es optimista, se está trabajando a nivel político, con consulados, embajadores y ministros, pero no hay una fecha cierta”, explicó.

Sin China y con Estados Unidos cada vez más lejos

El golpe fue especialmente fuerte porque entre el 65% y el 70% de la producción de ArreBeef tenía como destino el mercado chino.

Mientras aguardaban una solución, el frigorífico intentó sostener parte de su actividad mediante exportaciones hacia Estados Unidos. Pero ese camino también se complicó por los aranceles impuestos a la carne argentina por parte de Donald Trump.

Te quedaste, por un lado, sin el mercado de China y después Estados Unidos se volvió inviable desde el punto de vista económico”, sintetizó Cardozo.

La consecuencia inmediata fue una fuerte reducción en la actividad. La planta pasó de faenar entre 1.300 y 1.500 animales diarios a alrededor de 750, prácticamente la mitad de su capacidad habitual

El representante de los trabajadores remarcó que la situación no responde a una crisis financiera de ArreBeef ni a un proceso tradicional de despidos.

“Estos 400 no son despedidos. Son personas que están cesantes, esperando que se solucione el tema de China para volver a ingresar”, aclaró.

La planta cuenta con una estructura permanente de 900 trabajadores y personal contratado que suele tener una dinámica vinculada a las necesidades de producción y a la estacionalidad del negocio. Pero, según Cardozo, esta vez el problema es diferente.

“Hay momentos del año en los que baja la actividad y uno sabe que es una cuestión estacional. Acá no. Esto es distinto, porque no depende de nosotros. Yo no sé si China abre mañana, dentro de dos meses, tres meses o seis meses”, planteó.

La incertidumbre detrás de las 400 cesantías

Ante la reducción de actividad, explicó Cardozo, se buscó aplicar una mirada social para amortiguar el impacto de las desafectaciones.

La prioridad fue evitar que la situación golpeara de la peor manera a quienes tienen mayores responsabilidades familiares. En ese sentido, se tuvieron en cuenta casos de trabajadores solteros, personas que viven con sus padres o empleados temporarios que llegan durante algunos meses para cubrir períodos de mayor actividad.

Pero la preocupación persiste porque, más allá de las expectativas positivas sobre una eventual solución con China, todavía no existe una fecha concreta para la normalización.

La caída de China y las trabas para exportar a Estados Unidos redujeron a la mitad la faena del frigorífico

La situación alcanza específicamente al establecimiento oficial N° 2082, la habilitación otorgada por el Senasa que quedó fuera de la operatoria para exportar carne a China. Sin embargo, ArreBeef continúa desarrollando actividad desde otros establecimientos: la empresa puede realizar operaciones a través de Ciaber, en Bernal, y además abrió un Ciclo 2 en Escobar, destinado exclusivamente al desposte.

De esta manera, el conflicto con el mercado chino afecta particularmente a la planta de Pérez Millán y no implica una paralización total de las operaciones de la compañía.

Para Pérez Millán, el problema tiene una dimensión que supera ampliamente a una empresa. En una localidad pequeña, donde ArreBeef es uno de los principales motores económicos, cada reducción en la planta se traslada al comercio, a los servicios y a la vida cotidiana.

Por eso, Cardozo volvió sobre la frase que resume el clima que atraviesan cientos de familias: “El principal enemigo es la incertidumbre”.

Mientras esperan una definición sobre el mercado chino, la actividad del frigorífico continúa reducida y más de 400 trabajadores permanecen a la espera de saber cuándo podrán volver a la planta.