06/09/2026 - Edición Nº1307

Internacionales

Riesgo volcánico

Guatemala vigila el volcán de Fuego: la ceniza altera la vida en sus laderas

06/09/2026 | El último parte confirma explosiones y ceniza hacia el oeste, con impacto diario sobre comunidades cercanas.



Este 5 de septiembre, Guatemala mantiene bajo vigilancia al volcán de Fuego tras el boletín oficial del día anterior. El último parte verificable de CONRED registra entre dos y cinco explosiones débiles a moderadas por hora, columnas de gas y ceniza de hasta 4.800 metros sobre el nivel del mar y dispersión de partículas finas hasta 20 kilómetros hacia el oeste. La recomendación sigue siendo proteger vías respiratorias y depósitos de agua.

La persistencia de esa actividad convierte una amenaza geológica en un problema cotidiano para comunidades de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez. La ceniza puede modificar actividades al aire libre, ensuciar recipientes de agua y reducir la visibilidad en caminos próximos al complejo volcánico. No hace falta una gran erupción para alterar la rutina: la exposición repetida exige información oficial, rutas conocidas y coordinación comunitaria.

El volcán se ubica entre Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez.

La ceniza convierte la rutina en gestión de riesgo

El mecanismo combina explosiones, viento y material acumulado sobre las laderas. Las explosiones expulsan ceniza y fragmentos incandescentes, mientras el viento define qué comunidades reciben partículas finas; el 4 de septiembre la pluma se desplazó hacia el oeste. CONRED también reportó material balístico y descensos incandescentes hacia los flancos oeste, sur y suroeste, algunos hasta la vegetación, por lo que mantiene restricciones cerca del cráter.

La gestión del riesgo depende tanto del monitoreo científico como de decisiones domésticas simples. Cubrir depósitos de agua, reducir la exposición a ceniza y respetar restricciones son medidas para una amenaza recurrente, no solo para una evacuación. NewsDigitales ya explicó cómo distinguir actividad persistente de cambios relevantes, una diferencia clave para no confundir explosiones frecuentes con una nueva fase eruptiva de gran escala.

Explosión del volcán de Fuego observada desde una zona arbolada de Guatemala
Imagen oficial de archivo del volcán de Fuego durante actividad explosiva.

Lluvias y barrancas, el punto más sensible

Al cierre de esta revisión, INSIVUMEH no mostraba disponible un boletín especial activo de lahar para el volcán de Fuego. Por eso no hay base oficial para afirmar que exista una corriente de lodo, ceniza y rocas en curso este 5 de septiembre. Una evaluación técnica de agosto sí identificó depósitos recientes susceptibles de ser removilizados por lluvias hacia la barranca Seca y los ríos Mineral y Pantaleón.

Columna de ceniza emitida por el volcán de Fuego en Guatemala
La dispersión de ceniza cambia con el viento y puede alcanzar comunidades expuestas.

El próximo punto de control será la publicación de un nuevo boletín diario de INSIVUMEH o una actualización de CONRED. Hasta entonces, las cifras del 4 de septiembre deben mantenerse como referencia oficial verificable. Para las comunidades cercanas, la prioridad es seguir canales oficiales, proteger el agua almacenada, evitar zonas restringidas y revisar rutas de evacuación ante cambios sostenidos en explosiones, ceniza, lluvias o circulación por barrancas.