por Redacción NewsDigitales
Javier Milei volvió a poner a Tesla en el centro de su agenda de inversiones. El Presidente programó para este lunes un encuentro en la Casa Rosada con directivos de la automotriz fundada por Elon Musk, en una jornada en la que también recibió a representantes de DayOne Data, una compañía internacional dedicada al desarrollo de centros de datos.
Los movimientos ocurren mientras el Gobierno libra otra negociación, esta vez en el Congreso. El oficialismo intenta conseguir los votos necesarios para avanzar con el denominado super-RIGI, un régimen con fuertes incentivos fiscales, cambiarios y regulatorios pensado para captar inversiones de gran escala en sectores que todavía no cuentan con un desarrollo significativo en la Argentina.

La coincidencia no es menor. Tanto los data centers como la cadena vinculada al litio y las baterías aparecen entre las actividades que el Gobierno busca potenciar mediante nuevas inversiones privadas.
El encuentro con representantes de Tesla retoma un vínculo que Milei comenzó a construir con Musk durante los primeros meses de su gestión.
En 2024, ambos mantuvieron diferentes contactos y el Presidente visitó una planta de Tesla en Austin, Texas. Allí, el empresario manifestó interés por las posibilidades que ofrece la Argentina en materia de litio, uno de los minerales fundamentales para la producción de baterías de vehículos eléctricos.
El país se encuentra entre los principales productores mundiales de carbonato de litio y el Gobierno considera a esa cadena de valor como uno de los sectores con capacidad para captar grandes desembolsos internacionales.
Hasta el momento, sin embargo, no se anunció una inversión concreta de Tesla en territorio argentino. El nuevo encuentro vuelve a colocar esa posibilidad dentro de la agenda oficial, aunque todavía sin definiciones públicas sobre eventuales proyectos.
Antes de esa reunión, Milei recibió en su despacho a autoridades de DayOne Data, una empresa con sede en Singapur especializada en infraestructura digital para inteligencia artificial y servicios de computación en la nube.
Participaron del encuentro el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. Por la compañía estuvieron su fundador, William Huang; el CEO Jamie Khoo; el integrante de la Junta Directiva Alejandro Aguzin; y Joaquín Rodríguez Torres, inversor de Pinceville Capital.
La reunión abre la puerta a un eventual desembarco de la firma en la Argentina en momentos en que el Gobierno busca posicionar al país como destino para grandes centros de procesamiento de datos.
En paralelo a las reuniones empresariales, el oficialismo intenta acelerar el super-RIGI, que ya obtuvo media sanción de la Cámara de Diputados pero encontró dificultades para avanzar en el Senado.
El proyecto establece un piso de inversión de US$1.000 millones y contempla beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios para actividades consideradas estratégicas o que todavía no se encuentren desarrolladas en el país. También prevé estabilidad para las inversiones durante 30 años.
La discusión se trabó la semana pasada durante el tratamiento en comisiones de la Cámara alta. El texto contempla que un 20% de las inversiones se destine a proveedores locales, pero durante las negociaciones aparecieron nuevos reclamos de los bloques dialoguistas.
Entre ellos, sectores del PRO, la UCR y Provincias Unidas plantearon elevar al 40% el piso de bienes nacionales y establecer prioridad para proveedores argentinos incluso cuando sus precios sean hasta un 15% superiores a los de productos importados.
También surgió una discusión directamente relacionada con uno de los sectores que Milei busca atraer. Los proyectos con consumos energéticos particularmente elevados, como los grandes data centers, deberían garantizar su propio abastecimiento cuando su funcionamiento pudiera comprometer el servicio eléctrico de la zona en la que se instalen.
Ante la falta de acuerdo, el presidente del plenario, Agustín Monteverde, dispuso un cuarto intermedio. Desde el oficialismo buscan ahora reunir las firmas necesarias para conseguir dictamen y llevar la iniciativa al recinto durante septiembre.
Si el Senado aprueba el proyecto con modificaciones, el texto deberá regresar a Diputados para que la Cámara baja defina si acepta los cambios y lo convierte finalmente en ley.
Así, mientras Milei vuelve a sentarse con representantes de Tesla y abre conversaciones con una compañía internacional de data centers, el Gobierno mantiene otro frente abierto a pocos kilómetros de la Casa Rosada: conseguir en el Congreso el marco de incentivos con el que pretende transformar esos contactos en nuevas inversiones.
