Colombia puso en marcha el 1 de septiembre el programa transitorio de ahorro eléctrico para usuarios regulados del Sistema Interconectado Nacional. La CREG movió la fecha original del 15 de agosto tras el terremoto del 10 de agosto y dispuso que el primer ciclo facturado sea pedagógico: el exceso puede aparecer informado, pero no se cobra. El ahorro reconocido de ese ciclo sí se acumula para un eventual beneficio al cierre del período.
El esquema tendrá una duración inicial de seis meses y no exige inscripción: se aplica automáticamente donde corresponde. Su lógica divide cada ciclo en tres zonas: por debajo del 90% de la meta hay ahorro reconocible; entre 90% y 110% no hay premio ni recargo; por encima de 110% comienza el cobro adicional. El programa se suma a la respuesta ante El Niño que News Digitales ya documentó, aunque excluye municipios oficialmente identificados como afectados por el terremoto.
Para calcular la meta, el comercializador toma los ciclos completos facturados en los 12 meses previos y obtiene el consumo promedio diario de cada uno. Luego usa la mediana, no el promedio anual, y la multiplica por los días del ciclo actual. Hogar A: si la mediana diaria es 6 kWh y el ciclo tiene 30 días, su meta será 180 kWh. Consumir entre 162 y 198 kWh queda dentro de la banda neutral.
Hogar B muestra cómo aparece el recargo sin convertir toda la factura en una tarifa más cara. Con una meta de 180 kWh, consumo de 220 kWh, tarifa ilustrativa de COP 900 por kWh y estrato 2, solo 22 kWh quedan por encima del umbral de 198; el adicional sería COP 5.940. El factor es 1,30 para estratos 1 a 3, 1,50 para estratos 4 a 6 y 1,70 para usuarios comerciales e industriales, sujeto al tope regulatorio.
Hogar C ahorra lo suficiente, pero no puede saber todavía cuántos pesos recibirá. Con meta de 250 kWh y consumo de 200 kWh, el ahorro reconocido del ciclo es 25 kWh, porque se mide contra el 90% de la meta, 225 kWh, y tiene un tope de 30% de la meta. Ese ahorro se acumula y, al liquidarse el programa, participa de la bolsa formada por recargos efectivamente cobrados en su mercado. Si la bolsa es cero o el usuario está en mora, no hay beneficio.

Las facturas siguientes al primer ciclo pedagógico serán las que activen efectivamente los cobros por exceso, mientras la CREG y XM publican seguimiento del programa. Quedan fuera, entre otros, usuarios con medidor prepago, consumo sin lectura directa, servicio suspendido, entidades públicas, salud, educación, emergencias, seguridad y centros penitenciarios; también ciertos autogeneradores y comunidades energéticas. Quien dependa de equipos eléctricos indispensables por una condición médica puede solicitar exclusión al comercializador con soporte médico. El comercializador debe mostrar meta, consumo y eventual cargo en la factura o un canal complementario.