08/09/2026 - Edición Nº1309

Agro

Informe de CONINAGRO

El semáforo de las economías regionales encendió nueve luces rojas en julio

08/09/2026 | En las actividades más afectadas que relevaron los cooperativistas, el problema en común es el bajo precio recibido por los productores


por Redacción NewsDigitales


Las economías regionales cerraron julio con un escenario todavía marcado por la disparidad entre actividades. De acuerdo con el Semáforo de Economías Regionales elaborado por CONINAGRO, nueve de las 19 producciones relevadas quedaron en rojo, seis en amarillo y cuatro en verde. Como dato a tener en cuenta, si bien el resultado muestra una situación más estable que en los peores momentos de los últimos años, hay sectores que continúan acumulando meses de dificultades.

En este caso, cuando se compara con el último semáforo de la entidad, dos actividades pasaron de amarillo a rojo: forestal y cítricos.  De este modo, las actividades más comprometidas son yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, forestales y cítricos dulces.

En buena parte de estos sectores, el principal problema aparece en el componente de negocio, con un problema estructural que es un común denominador: los precios percibidos por los productores se mantuvieron prácticamente sin cambios o avanzaron por debajo de la inflación, mientras los costos operativos siguieron aumentando.

Esto no son palabras en un informe, es una situación que impacta de lleno y como ejemplo, podemos citar a la cadena de yerba mate. La semana pasada y en el marco de una visita del presidente Javier Milei a Misiones, los productores de esa provincia llevaron a cabo una movilización, para evidenciar este panorama complejo. 

Dos cadenas en rojo

El sector forestal ingresó al rojo por el deterioro del negocio. Los precios acumularon una suba interanual de apenas 4%, mientras la demanda interna se contrajo en un contexto de menor actividad de la construcción y de la obra pública y en paralelo,  se sumó una mayor competencia de productos importados, cuyas compras aumentaron 13% interanual.

En los cítricos dulces, el cambio de color también estuvo determinado por esta variable. El consumo interno cayó 10% interanual y las exportaciones retrocedieron 34%, mientras que los precios subieron 17% en el mismo período, por debajo de la inflación.

La vitivinicultura y la actividad yerbatera, además, atraviesan períodos prolongados de indicadores negativos. El vino y mosto acumulan 42 meses consecutivos en rojo, desde enero de 2023. En el caso de la yerba mate, son 28 meses seguidos, desde abril de 2024.

En mitad de tabla

En la zona intermedia quedaron tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní. Este grupo combina situaciones diferentes, pero comparte algunas dificultades: precios que no terminan de recuperar poder adquisitivo frente a la inflación, costos elevados y una demanda que no muestra suficiente dinamismo.

En líneas generales, los indicadores no presentan un deterioro generalizado que justifique el paso al rojo, aunque tampoco aparecen condiciones suficientes para consolidar una recuperación de los márgenes. Por eso, estas producciones permanecen en una zona de señales mixtas.

Semáforo en verde

En el eslabón más alto del informe, bovinos, ovinos, granos y miel conformaron el grupo de actividades en verde durante julio.

En estos casos, el principal respaldo aparece en el componente de negocio, con precios que evolucionaron por encima de la inflación y permitieron una mejora de los precios relativos y de los márgenes. En paralelo, se observó un desempeño favorable de los mercados y, en términos generales, una dinámica productiva que acompañó la evolución de la actividad.

Dentro de este grupo, la fortaleza de la demanda aparece como uno de los factores que explican la mejora de los precios y la valorización de las producciones.

Una mirada de largo plazo

El seguimiento mensual que CONINAGRO realiza desde hace más de ocho años permite observar que las dificultades no se distribuyen de manera uniforme entre las economías regionales. Siete de las 19 actividades analizadas permanecieron en rojo durante más de la mitad del período.

La vitivinicultura encabeza ese grupo: estuvo en rojo durante más del 73% de los meses relevados. Le siguen la lechería, con 65%, y las producciones arrocera y citrícola, con 64%.

En el extremo opuesto aparecen principalmente las carnes. La actividad bovina permaneció en verde durante la mitad de los meses analizados, seguida por la porcina, con 46%, y la aviar, con 40%. También sobresalen los granos, con 48% de los meses en verde, y el maní, con 37%.

La evolución del Índice General del Semáforo muestra que julio consolida una etapa de estabilización, aunque todavía dentro de una zona de advertencia. El escenario difiere del período comprendido entre mediados de 2022 y fines de 2024, cuando el indicador permaneció durante largos períodos en rojo y alcanzó sus valores más elevados.

Durante 2025 se produjo una recomposición que llevó el promedio nuevamente hacia la zona verde. Sin embargo, la trayectoria de los últimos doce meses muestra un repunte gradual del índice y mantiene a las economías regionales en un escenario de precaución, lejos de la situación más crítica de los años anteriores pero todavía con dificultades para varios sectores.