El Gobierno bonaerense avanzó con la designación del nuevo presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, una terminal estratégica para la salida de la producción agropecuaria de buena parte del sudeste bonaerense.
Se trata de Ernesto Povilaitis, exsecretario de Legal y Técnica del actual intendente de Necochea, Arturo Rojas. Su llegada al cargo se producirá después de un interinato de algunos meses desempeñado por el dirigente de la UATRE Mariano Carrillo, quien había accedido al cargo en reemplazo de la massista Jimena López, quien se alejó de la conducción del puerto para asumir como diputada nacional.
El arribo de Povilaitis se producirá mientras el puerto enfrenta una agenda con varios temas pendientes para productores, exportadores y la logística regional.
La designación, que será formalizada próximamente mediante un decreto de Axel Kicillof y tendrá efecto retroactivo al 25 de agosto, permitirá avanzar con la normalización del Consorcio.
Axel Kiicllof junto a Ernesto PovilaitisEl nuevo titular del Consorcio fue presentado el último martes en el marco de la primera reunión del flamante Consejo Portuario Bonaerense y estuvo acompañado por Rojas, el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, y el subsecretario de Asuntos Portuarios, Juan Cruz Lucero, cuando se conoció la definición.
Para el sector agropecuario, la discusión excede la conducción administrativa. Puerto Quequén concentra una parte relevante del movimiento de granos de la región y las decisiones que se tomen sobre sus costos, infraestructura y concesiones repercuten sobre toda su zona de influencia.
La designación se produce en medio de una reciente polémica por el destino de los recursos que administra el Consorcio. La discusión cobró fuerza luego de que, tras las fuertes lluvias que afectaron a distintos partidos de la región, el Consorcio asignara fondos para obras de reparación de caminos rurales.
La situación generó cuestionamientos de entidades agropecuarias como Carbap, que adujeron que esos recursos del Consorcio se generan a partir de la actividad de productores de toda la zona que utilizan Puerto Quequén. El planteo es que esos fondos deberían concentrarse en infraestructura portuaria y en las necesidades directamente vinculadas con el funcionamiento de la terminal, y no en tareas que le corresponden al municipio y por las cuales se cobra la tasa vial.
En paralelo, sigue abierta la controversia por la denominada tasa portuaria impulsada por el municipio de Necochea. La ordenanza establece un cargo equivalente a medio litro de gasoil por cada tonelada de cereal que ingrese a Puerto Quequén.
Con un movimiento estimado de entre 9 y 10 millones de toneladas anuales, el impacto potencial de la tasa alcanza varios millones de dólares y vuelve a poner sobre la mesa quién debe afrontar los costos de la infraestructura utilizada por el circuito portuario.
La medida permanece atravesada por una disputa judicial que acumula distintos capítulos. Recientemente, la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata revocó una medida cautelar que impedía avanzar con el cobro, aunque la discusión de fondo sobre la constitucionalidad de la tasa continúa judicializada.
La Provincia eligió a un dirigente cercano al Intendente de Necochea como titular del Consorcio de gestiónEl debate tiene además un componente político local que ahora deberá atravesar la nueva conducción del puerto. Povilaitis llega al Consorcio después de haber integrado el gabinete de Rojas, mientras el intendente sostiene desde el municipio que el costo generado por el tránsito portuario no debería recaer exclusivamente sobre los vecinos de Necochea.
Desde el sector productivo, en cambio, existe preocupación por la incorporación de nuevos costos a una actividad que utiliza Puerto Quequén como salida para la producción de distintos partidos de la región.
En paralelo, se espera que por estas horas se produzca la normalización definitiva del directorio. Los mandatos de varios representantes vencieron en agosto y se espera la oficialización de los distintos representantes que integran la mesa.
La representación de la producción primaria rota cada tres años entre CARBAP, CONINAGRO y Federación Agraria. En este período corresponde a CARBAP ocupar esa silla, en un esquema que busca garantizar la presencia del sector productivo dentro de la conducción del Consorcio.
A la renovación del directorio se suma otro expediente de peso: el futuro de las concesiones de las terminales que operan en Puerto Quequén. El proceso para definir una nueva concesión acumula demoras y ya atraviesa una nueva prórroga, por lo que será uno de los temas que deberá resolver la nueva conducción durante el próximo período.
El escenario combina así cuestiones institucionales con decisiones que tienen impacto directo sobre la producción. Normalizar el directorio, definir las concesiones, ordenar el esquema de costos y establecer con claridad el destino de los recursos aparecen como parte de una misma agenda para un puerto cuya actividad excede ampliamente los límites de Necochea.
La llegada de Povilaitis abre esa nueva etapa. Para el agro regional, el desafío será que la normalización del Consorcio también permita avanzar sobre los problemas que condicionan la competitividad de Puerto Quequén y de toda la producción que utiliza esa terminal para llegar a los mercados.