El intendente Guillermo Britos decidió correr el eje de la discusión por la tasa vial en Chivilcoy. En medio de los cuestionamientos que atraviesan a distintos municipios bonaerenses, el jefe comunal vecinalista ofreció a la Asociación Rural local participar de la administración del 70% de los recursos y proponer al funcionario que tendrá a su cargo la planificación de buena parte de los trabajos sobre los caminos rurales. “Ahora no va a quedar duda porque la van a ver ellos en vivo y en directo”, desafió.
La propuesta fue presentada durante la 74ª Exposición Rural, Agrícola, Ganadera, Industrial y Comercial de Chivilcoy, que contó con la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El esquema todavía debe ser aceptado por la entidad rural, pero Britos ya explicó cómo eventualmente funcionará: la Rural propondrá a un director vial rural, que será designado por el intendente, tendrá tres maquinarias a disposición y administrará junto al Municipio el 70% de los fondos de la tasa.
La vicepresidenta Victoria Villarruel junto al intendente Guillermo Britos El planteo aparece mientras la tasa vial se convirtió en uno de los puntos de mayor tensión entre productores y gobiernos municipales. En distintos distritos bonaerenses se discute cuánto se recauda, cuánto se destina efectivamente al mantenimiento de los caminos, qué contraprestación real existe y qué participación deben tener las entidades rurales en la administración de esos recursos.
Chivilcoy busca ahora ensayar una salida distinta: que los propios productores tengan una parte concreta de la gestión pero dentro de la estructura comunal y sin esquemas de tercerización.
En diálogo con NewsDigitales, Guillermo Britos fue más allá del anuncio y defendió el trabajo realizado por su gestión desde 2015. Aseguró que el partido del noroeste bonaerense tiene actualmente caminos transitables hacia sus diez localidades rurales y que fueron estabilizados cerca de 200 kilómetros de la red con piedra caliza, escoria, alteos y obras de alcantarillado.
“Para mí la crítica es mucho más exigente que lo que debería ser por el trabajo que se hace y por la recaudación que tenemos”, sostuvo el intendente.
La propuesta de Chivilcoy tiene una particularidad: no se trata solamente de que la Rural controle el destino de los fondos, sino de que tenga un funcionario propio dentro de la estructura municipal para seguir de cerca los trabajos.
El director vial rural será formalmente designado por el intendente, pero a propuesta de la Asociación Rural. Tendrá tres maquinarias y el 70% de los recursos de la tasa vial para intervenir sobre la red que quede fuera del área comprendida por las rutas Nacional 5 y provinciales 30 y 51, que permanecerá bajo responsabilidad directa del Municipio.
Britos aclaró que no se desprende de la responsabilidad administrativa sobre esos recursos. “El responsable del Tribunal de Cuentas sigo siendo yo, no es el funcionario”, explicó. Por eso, el mecanismo deberá ajustarse a los procedimientos administrativos municipales, aunque con un representante elegido por los productores participando del seguimiento, control y planificación.
La idea, según el intendente, surgió después de conversaciones con el secretario de Hacienda y el de Obras Públicas. El excomisario de la Bonaerense sostiene que incluso productores que tienen establecimientos en Chivilcoy y también en municipios vecinos suelen valorar el estado de los caminos del distrito.
“Siempre nos decían que valoraban mucho más nuestros caminos rurales que los municipios vecinos. Y sin embargo, a nosotros siempre nos cuestionaban como que faltaba algo”, relató.
Ahora pretende que la Rural tenga la posibilidad de comprobar por sí misma cómo se utilizan los recursos
“Veremos si realmente el municipio lo está haciendo mal, o haciendo el trabajo cambian de idea y piensan lo que yo estoy pensando, que el trabajo con los recursos que hay está bien hecho”, sostuvo.
El intendente reconoce que la propuesta no es completamente inédita. Hubo experiencias anteriores con delegados viales en localidades rurales que eran designados con participación de los productores. La novedad, según Britos, es llevar ese esquema a todo el partido.
La discusión tiene además una arista menos visible: cuánto de la tasa vial efectivamente ingresa a las cuentas municipales.
Consultado por la cobrabilidad, Britos reconoció que el nivel actual está lejos de ser óptimo. “Mal. El 35-40% no la paga”, afirmó. Según precisó, la cobrabilidad se ubica aproximadamente entre el 62% y el 65%, dependiendo del mes.
El intendente espera que la participación de la Rural pueda contribuir a mejorar ese indicador. “Ojalá que ahora que va a depender de un funcionario que tiene que ver con el agro, esto levante”, señaló.
Britos también identificó a los propietarios de grandes extensiones como los principales morosos: “Lamentablemente, el que no paga es el que más puede pagar, el que tiene los campos más grandes” dijo.

El Municipio ya utiliza intimaciones y, según contó el intendente, llegó a incorporar deudores al Veraz. “A veces el argentino es un poquito hijo del rigor también, cuando lo incluyen en el Veraz, a los 10 minutos viene y paga”, relató.
La expectativa es llevar la cobrabilidad a un nivel cercano al 90%. Para Britos, una mayor participación de los productores en la administración puede funcionar también como incentivo para que el sector cumpla con el pago de la tasa.
El discurso del intendente en la Exposición Rural también tuvo una lectura política. Britos cuestionó que la presión tributaria sobre el campo sea asociada exclusivamente a los municipios y utilizó dos indicadores para defender el esquema de Chivilcoy.
La discusión surgió luego de que la presidenta de la Asociación Rural mencionara el índice FADA. Britos recordó los porcentajes que atribuyó al relevamiento: 93,5% de los impuestos corresponden al Estado nacional, 5,3% al Estado provincial y menos del 1% a las tasas municipales.
🚜💵Índice @FundacionFada Junio 2026: de cada $100, $61,9 son impuestos.
— FAIM (@FaimMolineros) June 18, 2026
La baja de retenciones y la mejora del precio del trigo ayudaron a los números de este cultivo. Pero la urea mantiene valores altos y los fletes siguen aumentando.
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“Si mencionamos un índice como que complica al campo, tenemos que decir que el índice es cierto, el 60% de lo que producimos se lo queda el Estado. De ese 60%, el 93% se lo queda el Estado Nacional”, planteó.
El intendente hizo hincapié en una diferencia que considera central: la tasa municipal tiene una contraprestación específica.
“No es que yo me lo llevo y no hago la ruta, como pasa con el Gobierno Nacional. O no lo destino al fondo hídrico. Yo lo recaudo y lo tengo que utilizar para la tasa vial”, afirmó.
Britos sumó además el denominado “semáforo fiscal” elaborado por Diego Valenzuela, exintendente de Tres de Febrero y actual legislador bonaerense de La Libertad Avanza. Según señaló, Chivilcoy figura entre los tres municipios de más de 50.000 habitantes con menor carga de tasas dentro de los distritos relevados.
“Evidentemente tan mal no estamos en lo que respecta al apoyo que le damos al comercio, a la industria y al agro”, sostuvo.
La defensa tiene lugar en un contexto particular: mientras productores de otros distritos avanzan con reclamos administrativos o judiciales para conocer el destino de los recursos de la tasa vial, Britos propone abrir una parte de esa administración a la propia entidad rural.
La propuesta todavía depende de la respuesta de la Asociación Rural, pero puede convertirse en un caso testigo dentro de una discusión que atraviesa a los municipios bonaerenses.
En algunos distritos, los productores reclaman acceso a la información sobre recaudación y destino de los fondos. En otros, se analizan consorcios viales, mecanismos de participación de las entidades rurales o sistemas que permiten compensar inversiones privadas con parte de la tasa.
Chivilcoy ensaya una fórmula intermedia: el Municipio conserva la responsabilidad institucional y administrativa, pero la Rural obtiene herramientas para intervenir sobre el 70% de los recursos y participar de la planificación de los trabajos.
Para Britos, el mecanismo también puede terminar de cerrar una discusión política que lleva tiempo. “No hay mala relación con la Rural. Por ahí hay distintas visiones de cómo se tienen que manejar algunos temas”, reconoció.
Y explicó el sentido de la propuesta: “Para unificar y para tener la posibilidad de que se vea en vivo y en directo cómo es el trabajo, ofrecimos esto” planteó.
La última palabra la tendrá ahora la entidad rural que aún se mantiene en reserva. Si acepta, el resultado será difícil de disociar de la discusión que atraviesa a otros municipios: ya no se tratará solamente de cuánto se cobra por la tasa vial, sino de qué ocurre cuando quienes cuestionan su administración reciben una parte de los recursos, las máquinas y la responsabilidad de decidir dónde se trabaja.
Britos, mientras tanto, parece dispuesto a poner esa hipótesis a prueba. “Ahora no va a quedar duda porque la van a ver ellos en vivo y en directo”, sentenció.