El entramado productivo argentino continúa sufriendo el impacto del estancamiento de la actividad económica. Según registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) a junio de 2026, desde el inicio de la actual gestión ya cerraron 31.342 empresas empleadoras en todo el país.
Se trata de la peor baja registrada para los primeros 31 meses de una gestión presidencial. El ritmo de caída equivale al cierre de 1.000 empresas por mes desde que gobierna Javier Milei.
Solo durante junio, se perdieron otras 709 compañías, en medio de la crisis económica que sufren los principales sectores productivos de Argentina, como la industria, el comercio y la construcción.
La caída no es un hecho aislado, sino una tendencia sostenida: ya son 21 meses consecutivos en los que disminuye la cantidad de empleadores registrados en el país.
El relevamiento de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo confirma la gravedad de la crisis económica para el sector privado:

Al comparar el impacto registrado durante los primeros 31 meses de mandato, el cierre de empresas actual más que duplica las bajas observadas en los ciclos políticos previos:
En las gestiones de Fernández y CFK, los meses posteriores mostraron una recuperación que permitió compensar las bajas iniciales, mientras que en el gobierno de Cambiemos la tendencia destructiva se profundizó a partir de 2018.
En el gobierno de Milei, ¿la caída encontrará un piso o la baja de persianas continuará?