Los empleados de Caixa Econômica Federal de la base sindical de São Paulo, Osasco y región rechazaron el 11 de septiembre la propuesta final para renovar el Acuerdo Colectivo de Trabajo, con 68% de votos en contra. La decisión mantuvo por tiempo indeterminado la huelga nacional iniciada el día 10. Ese porcentaje pertenece a esa base sindical y no representa una votación nacional.
El conflicto ya había golpeado la atención presencial en el área metropolitana paulista. En el primer día del paro, el sindicato contabilizó 245 de 283 agencias cerradas dentro de su jurisdicción, además de cuatro centros administrativos en la capital. El dato ayuda a dimensionar la medida, mientras News Digitales ya analizó la transformación del empleo y del sindicalismo en Brasil.
La propuesta final incluía un premio de R$ 3.000 por empleado y el pago el 18 de septiembre del salario reajustado, la participación en ganancias, Super Caixa y ese incentivo. También elevaba de 6,5% a 8% el límite de aporte del banco al Saúde Caixa. Los acuerdos específicos de Caixa complementan las reglas generales de la categoría bancaria.
El punto más sensible siguió siendo el plan de salud de los trabajadores. La propuesta modificaba aportes y cargos ligados a dependientes, mientras la representación sindical cuestionaba su costo futuro. Para los clientes, la principal consecuencia está en las gestiones que requieren atención presencial. Caixa mantiene canales digitales para consultar saldos, transferir, pagar cuentas y administrar tarjetas.
El rechazo también elevó el riesgo de judicialización. Caixa había indicado que la propuesta vencía el 11 de septiembre y que, si era rechazada, podía retirarla y llevar el conflicto a un dissídio coletivo ante la Justicia del Trabajo. Ese mecanismo trasladaría parte de la definición desde la negociación directa hacia una decisión judicial sobre cláusulas económicas, beneficios y condiciones específicas.

El próximo punto de atención será el reinicio de la actividad bancaria del lunes 14 de septiembre. Si no aparece una salida negociada durante el fin de semana, la huelga seguirá condicionando la atención en las agencias adheridas y mantendrá abierto el conflicto por Saúde Caixa. También deberá confirmarse si el banco judicializa el acuerdo o vuelve a convocar a las entidades sindicales.