El empleo registrado en Argentina se encuentra en un momento crítico y afecta a la mayoría de las provincias argentinas. Según datos de la Secretaría de Trabajo, solo en junio de este año, se destruyeron 12.260 puestos asalariados.
El sector privado traccionó la baja, con la destrucción de 6.261 puestos, seguidas por el empleo público (-5.127) y el trabajo en casas particulares (-872).
Desde la asunción de Javier Milei, la caída del empleo asalariado registrado alcanza los 354.128 puestos de trabajo:
La pérdida de puestos de trabajo tiene carácter federal. 22 de las 24 jurisdicciones redujeron el número de asalariados registrados en el sector privado desde la asunción de Milei.
La pérdida la encabeza la provincia de Buenos Aires (-90.103 puestos), seguido de CABA (-44.955) y más atrás Córdoba (-18.520).
En términos porcentuales, las provincias más afectadas son Tierra del Fuego (-17,9%), Santa Cruz (-16,1%) y La Rioja (-12,0%), mientras que las menos perjudicadas son San Juan (-0,5%), Tucumán (-1,1%) y Mendoza (-2,6%).
Solo 2 provincias lograron incrementar el empleo privado desde que asumió el nuevo gobierno: Neuquén (+12.430 puestos) y Río Negro (+3.646).

No obstante, el crecimiento en estas jurisdicciones estuvo lejos de ser suficiente para compensar las caídas en las otras 22.
Solo en la provincia de Buenos Aires se destruyó 5 veces y media el empleo que se creó en Neuquén y Río Negro.
A nivel nacional, para dimensionar las proporciones, se necesitarían otras 19 provincias como Neuquén para equilibrar la situación del mercado de trabajo.
Puntualmente en junio, el más reciente período con disponibilidad de datos, 15 provincias destruyeron empleo mientras que 9 jurisdicciones crecieron.
Entre las que crearon se encuentran:
No obstante, estuvieron lejos de compensar lo perdido en las otras 15, entre las que destacan:
Las diferencias son contundentes: entre todas las jurisdicciones que mejoraron el empleo en junio no llegan ni a compensar lo perdido en el mismo mes en una sola provincia (Buenos Aires).