Un equipo internacional con participación del astrónomo chileno Guido Garay reconstruyó la órbita tridimensional de IRAS 07299-1651, dos protoestrellas masivas situadas a unos 1.680 pársecs. El estudio fue publicado el 7 de septiembre en Nature Astronomy y reunió observaciones de 2016 a 2024. La Universidad de Chile destacó la medición directa del movimiento relativo durante su formación.
La formación de sistemas binarios masivos todavía admite varios escenarios científicos. La mayoría de las estrellas masivas integra sistemas binarios o múltiples, pero suele estudiarse cuando ya terminó de formarse. En IRAS 07299-1651, la separación ronda las 200 unidades astronómicas y el seguimiento comparó posiciones en distintas épocas. News Digitales ya cubrió otro caso de dinámica estelar extrema con S301.
ALMA y el Very Large Array midieron el sistema en radio y longitudes submilimétricas durante distintas fechas, detectando el desplazamiento propio de cada componente sobre el cielo. Los investigadores sumaron velocidades de líneas de recombinación de hidrógeno y modelos orbitales. James Webb y el Very Large Telescope aportaron imágenes infrarrojas de los chorros para completar la orientación tridimensional.
La solución preferida no describe una órbita casi circular, sino una trayectoria muy excéntrica y cercana a una parábola. Los discos de gas de cada protoestrella también están fuertemente desalineados entre sí y respecto del plano orbital. Esa geometría favorece el escenario core-merger: ambos objetos habrían nacido en núcleos no ligados y después atravesado un encuentro gravitacional cercano.

El estudio no demuestra que todas las binarias masivas nazcan mediante este mecanismo. Sus autores presentan soluciones cercanas a una trayectoria parabólica y proponen la fusión de núcleos como una vía posible para sistemas excéntricos. La interpretación revisa el panorama de 2019, cuando datos más limitados de IRAS 07299-1651 parecían compatibles con la fragmentación de un disco común.

El próximo avance dependerá de mantener el seguimiento y reducir la incertidumbre sobre la excentricidad y geometría del sistema. Nuevas observaciones podrían acotar mejor si el movimiento permanece ligado o está en el límite de un encuentro parabólico. Para Chile, el trabajo une la participación de Guido Garay con datos de ALMA dentro de una colaboración internacional en radio e infrarrojo.