La industria metalúrgica argentina se encuentra en caída libre. Según ADIMRA, la Cámara que reúne a los industriales metalúrgicos, en agosto, la producción se contrajo 3,9% respecto al mes anterior.
A su vez, se desplomó 6,1% en relación al mismo mes del año pasado, cuando la producción ya de por sí se ubicaba en un nivel bajo.
Con este retroceso, hace trece meses consecutivos que la industria metalúrgica presenta una baja interanual, en una dinámica que parece no encontrar piso.

En los primeros ocho meses de 2026, la actividad metalúrgica se encuentra 5,6% por debajo del mismo período de 2025, que ya de por sí fue desfavorable.
Otro dato que se desprende del informe es que la utilización de la capacidad instalada en la industria metalúrgica es de las más bajas en términos históricos.
Se ubicó en 39,6%, es decir que más de 6 de cada 10 máquinas se encuentran apagadas. Respecto a agosto de 2025, implica una baja de 5,2 puntos porcentuales.

Esta situación crítica de la metalurgia también repercute en el empleo: éste se redujo 2,5% respecto a agosto de 2025, y 0,3% en relación al mes pasado.
Esta merma se da en el contexto generalizado de destrucción de puestos de trabajo, que en la industria en general acumula 20 meses seguidos.
Desde ADIMRA, adjudican esta crisis a un contexto de “debilidad de la demanda y achicamiento del mercado”, que impacta tanto sobre la producción local como sobre las importaciones, que acumulan una contracción de 9,6% en el año, pero aún en niveles elevados.
Ya no se trata de un problema de apertura importadora sino de caída de la demanda agregada, que, para colmo, no muestra señales de recuperación.
Por su parte, las exportaciones compensan parcialmente la caída del mercado interno. En agosto, alcanzaron los USD 445 millones. Si bien se retrajo 0,1% interanual, acumula una mejora de 11,9% respecto a los primeros ocho meses de 2025.

Hacia adelante, las expectativas en la metalurgia no mejoran. Para los próximos tres meses, la mayoría de las empresas no espera cambios en su producción (46,8%), e incluso se espera que continúe descendiendo (21,3%) en un escenario dominado por la cautela.
Los 8 sectores mostraron una retracción comparando con agosto de 2025.
La mayor caída interanual la registra el sector de Bienes de capital con una baja de 11,1%. Le sigue Fundición, que se desplomó 7,9%.
También peor que el promedio se ubicaron Carrocerías y remolques que cayó 6,6% y Autopartes con una baja de 6,4% interanual.

Por encima del promedio, se sitúa “Otros productos de metal” con una retracción de 4,7% y Equipos y aparatos eléctricos con un descenso de 4,4%.
Un escalón más abajo se ubican Equipamiento médico, con un retroceso de 3,2% respecto a agosto de 2025, y Maquinaria agrícola, con una merma de 2,7%.
Entre las provincias que concentran la actividad, ninguna logró mejorar interanualmente.
Entre Ríos fue la más afectada, con un desplome del 8,8% respecto a agosto de 2025. El segundo lugar lo ocupa Córdoba, que retrocedió 7,8%.

Por su parte, Buenos Aires muestra una contracción de 7,3% y Santa Fe retrocedió 4,4%, ligeramente menor a la de otras provincias.
Por último, Mendoza registra la menor caída, con un -0,8% interanual.
En suma, estas cinco provincias, que concentran más del 90% de la producción metalúrgica nacional, exhiben todas variaciones interanuales negativas durante agosto de 2026.