La oposición paquistaní mantiene para el 27 de septiembre una movilización nacional con una marcha hacia Islamabad centrada en la situación de Imran Khan. Este 21 de septiembre, el Gobierno advirtió que no permitirá bloqueos de rutas ni alteraciones del orden y que aplicará las restricciones judiciales vigentes en la capital. La semana queda así marcada por una protesta política y un operativo estatal para limitar afectaciones a la circulación y la seguridad.
Imran Khan fue primer ministro entre 2018 y abril de 2022, cuando perdió una moción de censura parlamentaria, y permanece encarcelado desde agosto de 2023. El ex capitán de cricket fundó Pakistan Tehreek-e-Insaf, el PTI, en 1996 y sigue siendo su principal referencia política. El partido sostiene que las causas tienen motivación política; el Gobierno rechaza esa interpretación y las presenta como procesos judiciales.
El núcleo de la convocatoria reúne tres demandas: la liberación de Khan, audiencias rápidas en las causas pendientes y acceso regular a familiares, abogados y médicos. La Islamabad High Court resolvió el 14 de septiembre que ningún partido puede bloquear vías públicas en la capital y ordenó evitar recursos estatales en protestas partidarias. Mohsin Naqvi afirmó este lunes que el Gobierno ejecutará el fallo si el PTI avanza.
El poder formal sigue repartido entre instituciones con funciones distintas. Shehbaz Sharif encabeza el Gobierno federal y Mehmood Khan Achakzai lidera la oposición en la Asamblea Nacional, mientras el PTI conserva capacidad de movilización y gobierna Khyber Pakhtunkhwa. Asim Munir ejerce como jefe del Ejército y jefe de las Fuerzas de Defensa desde diciembre de 2025, una estructura de mando que News Digitales ya analizó en su perfil.

La principal incertidumbre está en cómo se aplicarán las restricciones antes y durante el 27 de septiembre. Amnistía Internacional cuestionó este lunes detenciones preventivas de familiares y activistas vinculados al PTI y reclamó garantías para la protesta pacífica. Las órdenes originales no fueron recuperadas en esta auditoría, por lo que su alcance jurídico no puede darse por cerrado. También falta conocer la ruta definitiva y los permisos solicitados para ingresar a Islamabad.

Los próximos controles serán concretos: si el PTI mantiene la fecha, qué recorrido anuncia, qué medidas dispone Islamabad y cómo ejecuta el fallo judicial sin impedir manifestaciones pacíficas. La semana también mostrará la coordinación entre la conducción partidaria, el gobierno de Khyber Pakhtunkhwa y la oposición parlamentaria. El punto central será identificar qué institución toma cada decisión y bajo qué base legal antes del domingo 27.